Fuente: Animal Político.

El cuerpo sin vida de Henrique Valladares se encontró en Río de Janeiro, Brasil, en su departamento. Fue exejecutivo de Odebrecht, empresa brasileña mediante la cual se hicieron obesos sobornos a personajes de la política y los negocios en varios países.

Según la Policía Civil, el cadáver de Valladares fue llevado al Instituto Médico Forense para recibir los estudios post mortem necesarios para determinar causas de fallecimiento.

Por lo pronto, no hay evidencia de allanamiento en el departamento, no hay destrozos o cerraduras rotas, la vivienda estaba intacta, confirmaron medios brasileños.

Henrique confesó en 2016 que hubo sobornos en el caso Lava Jato, investigación en donde se destapó una gran corrupción en Brasil donde un grupo de políticos y empresarios, hombres y mujeres de varios países, fueron involucrados en desvíos enormes de dinero malintencionado.

Por otro lado, el caso Odebrecht fue una investigación del Departamento de Justicia estadounidense en el que la constructora para la que trabajaba Henrique Valladares se utilizó como centro de sobornos a figuras de gobierno de 12 países.

Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela durante 20 años se beneficiaron de aquella inconmensurable estrategia de corrupción.

En México, Odebrecht participó en la construcción de una refinería para PEMEX en 2013, el presidente de aquél entonces vino a México para entablar negocios con el expresidente Enrique Peña Nieto.

Así, Odebrecht sirvió a la mala política mexicana con decenas de millones de dólares que sirvieron para sobornos con fines particulares.

Valladares muere tres años después de que se descubriera una de las redes más grandes de corrupción en el mundo; fue uno de los 77 ejecutivos de la constructora brasileña que confesaron los hechos delictivos mediante acuerdo judicial de reducción de condena.