Fuente: Etiquetados Claros.

El día de hoy, la Alianza por la Salud Alimentaria lanzó un video en YouTube estelarizado por el actor Damián Alcázar en el cual exige etiquetados claros en productos alimenticios que se adquieran en México.

En el sitio de la campaña ¡Exijamos Etiquetados Claros!, las organizaciones que conforman la Alianza especifican que los y las consumidoras tienen derecho de conocer qué es lo que se está adquiriendo en un producto que se come o toma.

Para lograr esto necesitamos un etiquetado frontal en alimentos y bebidas claro que nos ayude a tomar elecciones saludables en unos cuantos segundos“, se lee en el enlace que se deja al comienzo de esta publicación.

Explica la campaña que los productos deben rotularse cuando superen los límites establecidos para calorías, azúcares, grasas saturadas y sodio; además los sellos de advertencia tienen que ir al frente del alimento o bebida.

Este es el ejemplo de la etiqueta que debe aparecer adelante de los productos.

Etiquetado de Advertencia para Etiquetados Claros pagina 3

Etiquetados Claros también explica la dinámica actual de las etiquetas en México, las cuales consideran “engañosas”.

Ahorita los productos llevan un diseño propuesto por la industria que llaman Guías Diarias de Alimentación (GDA), impuesta por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Esta información nutricional está “a modo”.

Entre 2011 y 2014, las GDA fueron propuestas por instituciones de gobierno. Hasta 2015, expertas y expertos y Organizaciones de la Sociedad Civil hacen peticiones para modificar estas Guías pero la Secretaría de Salud las rechazó. Para lo cual surgió un amparo por parte de las OSC’s que hasta 2019 la Suprema Corte rechazaría.

Dice la Alianza que un etiquetado de advertencia como lo proponen es necesario por las siguientes razones:

  1. Facilita elecciones saludables al brindar información de fácil comprensión respecto a ingredientes con altas dosis nocivas para la salud.
  2. Sería entendible para todos y todas, incluso infantes.
  3. Tiene evidencia científica y recomendaciones internacionales de salud.
  4. Llevaría políticas regulatorias por lo cual no podría venderse en escuelas ni podría ser publicitado para menores de edad como sucede en Chile.