Texto: Pedro Matías.

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- La Red de Defensoras y Defensores Comunitarios de los Pueblos de Oaxaca (REDECOM) y Servicios para una Educación Alternativa cuestionó la “manipulación” de la consulta indígena en el Istmo de Tehuantepec con tal de imponer los megaproyectos.

Por el contrario, agregaron, “las necesidades de las comunidades y pueblos originarios son tomadas como pretextos para validar las propuestas de desarrollo e imponer los megaproyectos que lejos de beneficiar a la zona lagunar, será nodo de explotación de la explotación de los bienes naturales y la fuerza de trabajo de las comunidades”.

Muestra de ello es que “no hay propuestas de desarrollo desde las comunidades, en sus tiempos y en sus formas, no hay impulso a su pequeña industria porque ésta no genera explotación y ganancia, no hay propuestas sustentables, no hay perspectiva de género ni ruptura con los antiguos sistemas de explotación que vulneran a las comunidades originarias”.

La Red explicó que se ha dado a la labor de observación de estas reuniones de seguimiento donde “constatamos la falta de seriedad por parte de personal de las diferentes secretarías de gobierno, ya que cada sesión envía a personal diferente para coberturar las reuniones, que la mayoría de las veces, desconocen los compromisos entablados con las comunidades en reuniones pasadas”.

Y es que “a pesar de la ‘buena voluntad’ del gobierno federal, sus funcionarios públicos carecen de empatía a la hora de tratar a la gente y, muchas veces, desde su discurso, regañan o aleccionan respecto a las prácticas comunitarias realizadas por la gente como medio de sustento, y omiten, por ejemplo, el grave daño ambiental generado por proyectos extractivos como la refinería situada en Salina Cruz”.

Consideran que “la prioridad del gobierno federal no está en resolver las necesidades básicas de las comunidades, ya que éstas no han sido atendidas, a pesar de la petición expresa de las comunidades respecto a salud, educación, reconstrucción, empleo, los funcionarios sólo informan que no fue posible resolver la solicitud, no retoman las propuestas, ni tampoco dan opciones a las personas”.

Insistieron en que “las necesidades de las comunidades y pueblos originarios son tomadas como pretextos para validar las propuestas de desarrollo e imponer los megaproyectos que lejos de beneficiar a la zona lagunar”.

En el pronunciamiento destacaron que “la visión de desarrollo del gobierno federal no responde a las necesidades de las comunidades, ni tampoco incentiva sus propias formas de desarrollo desde la cultura y la cosmovisión, relacionada con el medio ambiente”.

Palabras como cultura e identidad se quedan en el mero discurso institucional como etiquetas que se tienen que agregar a las propuestas, pero que no se parte desde la perspectiva de éstas, ni tampoco se toma en cuenta que las personas que participan son hablantes de la lengua materna, por lo que la mayoría de las reuniones se desarrollan en español, sin considerar explicaciones o traducciones en lengua madre”, puntualizó.

Aunado a ello mencionaron que “dentro de las comisiones y las reuniones hay casi nula participación por parte de mujeres que pertenezcan a las comunidades de la zona lagunar, por lo tanto las propuesta tampoco se consideran desde la perspectiva de género y la equidad se vuelve solo otra palabra con la que etiquetan las propuestas pero que en realidad no se crean las condiciones para la participación y beneficio de las mujeres de las comunidades de la región del Istmo de Tehuantepec”.

En síntesis destacaron que “la información que se presenta dentro de estas reuniones de seguimiento es deficiente, se pretende que todos van a ser beneficios para las poblaciones”, por consiguiente, “es urgente y necesario informar a detalle, en un lenguaje adecuado, y en lengua materna, de los impactos y posibles afectaciones al ambiente y al tejido social y cultural que la implementación de estos proyectos tendrá dentro del territorio de las comunidades originarias.”

Desde los diversos acompañamientos que han hecho a este proceso, observaron “con preocupación que las diversas comunidades y poblaciones originarias del Istmo de Tehuantepec, y a pensar del discurso reiterado de inclusión por parte del gobierno, no están siendo consideradas dentro de su contexto, por el contrario, este contexto de vulnerabilidad y desigualdad social es utilizado como pretexto para la implementación de megaproyectos que ponen en riesgo no sólo el medio ambiente, sino la composición social y comunitaria de los pueblos originarios, debido a las constantes imposiciones y omisiones que éstos siguen sufriendo”.

Por lo cual, insistieron que “es prioridad atender las necesidades básicas de las poblaciones y comunidades, es urgente mitigar las vulnerabilidades de las comunidades, sin cortapisas, sin pretextos y sin condicionar el mejoramiento de sus modos de vida a la aceptación de proyectos que vulneren no sólo su presente, sino su futuro. No puede someterse a las poblaciones originarias a la constante explotación que determina el sistema en aras de la acumulación de capital”.