Texto: Pedro Matías.

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- La Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILOaxaca 2019) con rostro de mujer. Y es que de manera inédita no solo cambió su rostro con el empoderamiento de la mujer toda vez que tendrán participación en el 65% de las actividades sino que se comprometió a mantener la paridad de género en todas las próximas ediciones.

En un contexto en que el orden intenta sostenerse criminalizando la protesta femenina, amenazando la vida de quienes defienden el territorio y priorizando el discurso violento y patriarcal entre autoridades y medios de comunicación, nos parece fundamental extenderles esta invitación a reinventar la vida. Por las que ya no están, por las que nos faltan, por las que vienen, por las que estamos, proponemos la escritura y la conversación para inventar la vida nuevamente”, destacaron.

Por tal razón, entre los temas que se abordarán sobresalen las desigualdades laborales, colonialismos, mujeres indígenas y luchas por el territorio, el derecho a decidir, feminicidios, patriarcado, redes entre mujeres, maternidades, reescrituras de la tradición, escrituras tecnológicas y lenguaje incluyente, así como disidencias sexuales

Así lo dio a conocer el Comité de programación de la FILOaxaca 2019 conformado por Yásnaya Elena Aguilar, Jazmina Barrera, Verónica Gerber Bicecci, Tanya Huntington, Yolanda Segura e Isabel Zapata, con la asesoría de Karina Sosa, Guadalupe Ángela y Abril Castillo, quienes resaltan la lucha de las mujeres durante décadas.

Muestra de ello es que en el ciclo Escrituras para reinventar la vida, el programa se conforma, en el 91%, con la participación de mujeres escritoras y la suma total de participantes de toda la feria, arrojó un 65% de participación de mujeres.

Y por primera vez, los carteles de este año los hicieron ilustradoras mujeres: Power Paola, Catalina Bu y Ro Cabrera.

Durante la inauguración de la FILO 2019, destacaron que desde el año pasado, la FILO decidió dedicar su 39 edición a las mujeres del mundo y a las lenguas indígenas, sin embargo, “esta decisión, aparentemente simple, trajo consigo una serie de cambios y transformaciones (…) como invertir los papeles”.

Su afirmación consiste en que “somos casi siempre nosotras quienes estamos en el lado del público pero ahora estaremos en las mesas y ustedes, compañeros, en el público”.

Consideran que “la FILO está abriendo la posibilidad de repensar y modificar, aunque sea por un momento, las condiciones tradicionalmente masculinas y machistas de los espacios literarios”.

Por ello, explicaron que “sin que eso nos impida ver el contexto social y político en el que nuestros eventos se desenvuelven ni reconocer todas sus diversas limitaciones, hemos propuesto los temas que nos parecen fundamentales para el presente (y los futuros) como: Los trabajos de cuidados y las desigualdades laborales, escrituras tecnológicas y lenguaje incluyente, prácticas antineoliberales y estrategias de resistencia, escrituras en contextos de violencia, por mencionar algunos temas.

Hicieron hincapié que “la lucha de las mujeres nos antecede y nos rebasa. Este programa es un gesto que se suma a muchos otros y que se adscribe al color verde por la absoluta convicción de que, en este momento histórico, el derecho a decidir está al centro de todos los feminismos”.

Afirmaron que este programa “quiere sentar un precedente que comprueba a todos los que dudan y a todas las ferias del libro que sí se puede programar con paridad de género, que sí hay suficientes escritoras en nuestro país y en el mundo y, sobre todo, que ante la complejidad que estamos viviendo, es urgente que todas las instancias de la cultura pasen a la acción”.

Sabemos que lo más importante es lograr la congruencia entre lo que se discute y lo que se lleva a la práctica, y hacemos esfuerzos para que esto suceda, sin embargo, la mayor herramienta que tenemos desde nuestra trinchera como escritoras es la palabra y el diálogo, y es desde ahí desde donde nosotras podemos contribuir a una lucha que es de todas”. Insistieron que “reinventar la vida significa, en última instancia, reinventar el lenguaje, cuestionarlo; cuestionar la hegemonía de la mirada masculina en el campo literario y artístico. Reinventar la vida es volver a preguntarnos por todas y cada una de las cosas que conforman nuestra vida, volver a nombrarlas, y en ese camino encontrar, tal vez, maneras más justas de narrar, de mirar, de ensayar y, sobre todo, de pensar y comunicar”.