Texto: Jaime Guerrero.

La presidenta de la Comisión de Administración de Justicia de la LXIV Legislatura, Elisa Zepeda Lagunas, responsabilizó a la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado, María Eugenia Villanueva, y al juez Modesto Isaías Santiago del peligro que corre su vida y la de su familia tras la liberación del activista de un movimiento anárquico  Miguel Ángel Peralta Betanzos, asesino de su hermano, luego de que el juzgador del Poder Judicial de Oaxaca, diera marcha atrás en la primera sentencia que emitió de 50 años de prisión por encontrarlo responsable de la muerte de su consanguíneo.

El día de ayer, el activista que ha recibido apoyo de colectivos y medios de comunicación de alcance nacional, salió libre por determinación del juez local. El activista se había instalado en huelga de hambre en espera de una nueva sentencia.

Del peligro que corre su vida, también señaló en su escrito, al gobernador del Estado Alejandro Murat Hinojosa.

A través de un pronunciamiento dirigido a la opinión pública, Elisa dijo que frente a sus ojos la justicia se desvanece en Oaxaca, los mismos ojos que vieron el asesinato de Gustavo Estrada y de su hermano Manuel Zepeda en diciembre del 2014 en Eloxochitlán de Flores Magón.

La libertad de Miguel Ángel Peralta, quien golpeó a su madre y a ella, “al grado de darnos por muertas” y asesinó a Gustavo Estrada y Manuel Zepeda dijo que representa un agravio, un insulto y un desaliento para las mujeres de Oaxaca que luchan porque la violencia feminicida no camine de la mano de la impunidad.

En Oaxaca hay permiso para matar mujeres, lo han gritado otras víctimas, hoy nada puedo hacer para contradecir esos dichos”, asestó.

Miguel Peralta había sido sentenciado a 50 años por el asesinato de dos hombres indígenas de Eloxochitlán y el intento de darme muerte a mí y a mi madre. Hoy dormirá en casa, como si nadie hubiera muerto, como si la sangre que derramó fuera insuficiente para nuestro sistema de justicia; como si la agresión hacia mi familia y hacia los habitantes de Eloxochitlán nunca hubieran existido, agregó.

En el documento, afirmó que hoy la justicia se doblega frente a las mentiras, frente al odio, al cacicazgo, frente a los que se creen dueños de la historia comunitaria y del silencio de las familias indígenas que durante años han sido despojadas de sus tierras e incluso de su dignidad y de sus vidas.

Las instituciones se enmudecen frente a los gritos de justicia y castigo para quien hubiera sido el feminicida de mi madre y el mío si el apoyo de mi comunidad no hubiera llegado para llevarnos al hospital”, dijo.

Criticó que muchos fueron los ataques mediáticos que acompañaron a lo que llamó la mentira de Miguel Ángel Peralta.

Es increíble ver cómo medios de comunicación de alcance nacional se prestaron a la criminalización de las víctimas para descolocar de la opinión pública los asesinatos e intentos de feminicidios cometidos por Miguel Ángel Peralta”.

Zepeda Lagunas, cuestioó que pregonaron que era “un joven antropólogo”, como si una carrera universitaria limpiara la sangre que trae y traerá siempre en sus manos.

No dijeron que Miguel Ángel Peralta y todos los que atacaron y mataron son los que se dicen anarquistas, los mismos que recibieron con flores al tirano Ulises Ruiz en pleno 2006, quienes han placeado por Eloxochitlán a personajes del PRI, los que saquearon a la comunidad en el trienio de Jaime Betanzos”, recordó.

La diputada de Morena, hizo responsable al gobernador del Estado; a la magistrada presidenta del Tribunal de Justicia de Oaxaca, María Eugenia Villanueva, y al juez Modesto Isaías Santiago del peligro que corre su vida y la de su familia.