Texto: Jaime Guerrero.

El presidente Andres Manuel Lopéz Obrador confirmó que la liberación de Ovidio Guzman Lopéz fue una decisión que tomó el Gabinete de Seguridad que él respaldó; se tomó porque estaban en riesgo la vida de muchos seres humanos.

La detención del hijo del narcotraficante, Joaquin Guzmán Loera, preso en una cárcel de Estados Unidos, fue a raíz de un operativo que se implementó para cumplimentar una orden de aprehensión contra el vástago de capo mexicano.

De acuerdo al mandatario federal se decidió proteger la vida de las personas y no se trata de masacres, “eso ya se terminó”.

Desde Oaxaca, López Obrador justificó que no puede valer más la captura de un delincuente que la vida de las personas.

Ellos tomaron la decisión (los mandos de la Sedena y la SSP), y yo la respaldé. Fue un operativo que llevó a cabo el ejército a partir de una orden de aprehensión de un presunto delincuente (Ovidio Guzman)”, reveló.

Fue una reacción muy violenta y se ponía en riesgo la vida de la gente, completó.

López Obrador aseguró que no deja mal al Gobierno el liberar a Ovidio Guzmán, al contrario: “No se puede apagar el fuego con el fuego”.

En su defensa, sostuvo que ésa es la diferencia de lo que han hecho los anteriores gobiernos.

No queremos muertos, no queremos la guerra”, asentó.

Reiteró que la estrategia de seguridad de administraciones pasadas convirtió al país en un cementerio. No es fácil, es un proceso. Se dejó avanzar mucho el problema.

López Obrador fue más allá al señalar que se tienen que afrontar dos mafias: la delincuencia de cuello blanco, “dañina que se arraigó, que se está combatiendo y las bandas de la delincuencia llamada organizada”.

Eso enfrentamos. Pero con rectitud, honestidad y justicia se va garantizar la paz y tranquilidad del país”, prometió.