Texto: Jaime Guerrero

Pese al rechazo de diputados del PAN y PRI, el grupo parlamentario de Morena y el PT se impuso y con 30 votos a favor y la LXIV Legislatura nombró al ex presidente de Bolivia, Juan Evo Morales Ayma, como Ciudadano Honorífico de Oaxaca.

En una populista defensa en tribuna, el diputado de Morena Luis Alfonso Silva Romo afirmó que Morales Ayma es un ejemplo para el resto de los países con poblaciones originarias, especialmente para el estado de Oaxaca, pues ha incorporado valores, instituciones y símbolos de los pueblos indígenas en la Constitución y en la práctica institucional, regidos, por ejemplo, por conceptos como la Pachamama o Madre Tierra, y Sumaj kawsay o el buen vivir, que no solo forman parte del discurso político, sino también de la acción gubernamental, lo que ha permitido disminuir radicalmente los niveles de pobreza y la falta de acceso a servicios públicos básicos.

En contraparte, la diputada del Partido Acción Nacional María de Jesús Mendoza Sánchez señaló que a Evo Morales no lo corrieron de su país, sino que “renunció (a la presidencia) y huyó”.

Concedió que cuando en un país hay mejor empleo, mayor estabilidad y los mejores programas sociales, la gente quiere a sus gobernantes y los apoyan; sin embargo, en el caso de Morales Ayma fue evidente que en Bolivia padeció un proceso electoral amañado.

Por lo pronto, la panista exhortó a las y los diputados a no intervenir en temas internacionales, darse cuenta del error que cometen y no pretender nombrar ciudadano distinguido a un personaje contra quien no se debe estar ni a favor ni en contra.

En el documento se establece que el actuar de Morales Ayma ha sido relevante para el estado de Oaxaca como promotor de que el concierto de las naciones otorgue a los derechos de la Madre Tierra el mismo estatuto e importancia que a los derechos humanos, confiriendo a la Tierra el carácter de sujeto colectivo de interés público, otorgándole personalidad jurídica al sistema natural, a fin de garantizar sus derechos, comprometiendo a la comunidad a defender la ecología y permitiendo que las ciudadanas y los ciudadanos inicien procedimientos legales por los daños a la integridad de la Madre Tierra.

Asimismo, la bancada de Morena ensalzó que las acciones emprendidas por Morales Ayma como presidente son un ejemplo para el resto de los gobiernos, y especialmente para Oaxaca, porque las medidas económicas del socialismo han podido revertir los impactos negativos de las políticas neoliberales.

Incluso bajó los estándares del capitalismo, pues en su gestión el producto interno bruto creció un promedio del 5.2%; en 2008, Bolivia alcanzó su mayor crecimiento registrado, un 6,2 %, alcanzando en el tercer trimestre del año un tope del 7,1%, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el PIB per cápita es multiplicado por dos entre 2005 y 2013.

En 2009, el país continuó creciendo económicamente al punto que al año siguiente el Banco Mundial sacó a Bolivia de la lista de países de ingresos bajos y la colocó en el grupo de países de ingresos medios. Bajo su mandato presidencial, la pobreza extrema se redujo 35% a 15%.

Del mismo modo que el ex presidente de Bolivia ha sido promotor y defensor del Estado laico y de la justicia social, ordenando entregar títulos de propiedad de tierras estatales a campesinos pobres, en particular indígenas, como parte de un plan para la redistribución de los latifundios entre los trabajadores agropecuarios históricamente en una situación de explotación.