Texto: Jaime Guerrero.

La designación de la presidencia de la mesa directiva de LXIV Legislatura para el segundo año de ejercicio legal ésta en el aire. Legalmente le corresponde a la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), no obstante, el Partido del Trabajo -arropado por la bancada de Morena- busca un acuerdo político para continuar ostentando esa figura.

Desde el primer año de ejercicio legal, la mesa directiva le correspondía al PRI; no obstante, en el atropellado inicio de la actual legislatura, la bancada morenista estableció alianzas con el PT, PVEM, PAN y Mujeres Independientes y dejaron a la deriva al PRI de Alejandro Avilés Álvarez, quien en las primeras sesiones de noviembre del 2018, buscó infructuosamente hacerse de la mesa directiva.

Tras un pacto político-legislativo que dejó de lado lo legal, el PRI permitió que el PT se quedara con la Mesa Directiva en la figura de César Morales Niño.

La moneda de cambio para los aliados de los morenistas que en ese momento eligieron a Laura Estrada Mauro como su coordinadora parlamentaria, fueron posiciones en comisiones y a las diputadas que fueron electas legalmente por el PRD, Elim Antonio Aquino, y del PES, Aleyda Serrano Rosado, les permitieron crear su bancada de “Mujeres Independientes” para tener una silla en la Junta de Coordinación Política. Ambas asesoradas por sus padres, José Julio Antonio Aquino y Rosendo Serrano Toledo.

Por lo pronto, de cara al inició del primer periodo de sesiones del segundo año de ejercicio legal de la LXIV Legislatura -el próximo 15 de noviembre- los cabildeos y negociaciones para definir en quién recaerá la mesa directiva, se intensifican.

Preliminarmente hay un acuerdo entre el grupo mayoritario de la bancada de Morena con el PT y el PRI para dar continuidad a Morales Niño. No obstante, ese acuerdo por más que lo convalide Avilés Álvarez, tiene que pasar por el aval de su jefe político, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

Y es que, por el PRI, levantan la mano para presidir la mesa directiva: Yarit Tannos Cruz, lo mismo Jorge Villacaña Jiménez y Tannos Cruz, quien tiene el afecto y respaldo del Ejecutivo.

De su lado, al PT se le podría caer ese pacto político-gubernamental con el PRI y Morena, debido a la torpeza, incongruencia y protagonismo político mediático del grupo político del Partido del Trabajo que lidera el diputado federal, Benjamín Robles Montoya, quien ha alentado un golpeteo legislativo contra Murat Hinojosa, al pedir, a través de la diputada federal Margarita García, un juicio político contra el mandatario estatal en San Lázaro y amagar con ese mismo instrumento contra diputados locales de Morena por la aprobación del financiamiento de 3 mil 500 millones de pesos y el refinanciamiento de la deuda a largo plazo por 13 mil 101 millones de pesos.

En medio de esas negociaciones, la LXIV Legislatura podría incurrir en una ilegalidad, debido a que el reglamento interior del Congreso del Estado, establece en su ARTÍCULO 21 que la elección de integrantes de la mesa directiva se realizará mediante cédula y por el voto secreto de la mayoría calificada de los integrantes del Congreso. Igual votación deberá observarse para el caso de la remoción de alguno de los miembros de la mesa directiva.

El proceso será conducido por la mesa directiva que concluye su año de ejercicio legal. Si al inicio del primer periodo de sesiones ordinarias correspondiente al segundo año del ejercicio legal de la Legislatura no se alcanza la mayoría calificada para la elección de la nueva mesa directiva, la que concluyó el primer año continuará en funciones hasta que tenga verificativo la segunda sesión ordinaria, con el fin de que se logren los entendimientos necesarios.

El artículo 22 señala que la elección de los y las integrantes de la Mesa Directiva se llevará a cabo durante la sesión preparatoria del año que corresponda, previo acuerdo de los integrantes de la Jucopo.

La presidencia de la mesa directiva será ejercida en forma alternada y para cada año legislativo por los tres grupos parlamentarios que cuenten con el mayor número de diputados o diputadas. El orden anual para presidir este órgano será determinado por la Jucopo.

En caso de no existir acuerdo al respecto, se procederá conforme a lo siguiente: La presidencia de la mesa directiva para el primero, segundo y tercer año de ejercicio de la Legislatura, recaerá en orden ascendente en un integrante de los tres grupos parlamentarios con mayor número de diputadas y diputados. Con ese argumento el PT busca hacerse de aliados para su cometido.

Mientras que la ley orgánica del poder legislativo establece en el artículo 32 que la mesa directiva es el órgano de gobierno que representa la unidad del Poder Legislativo y deberá conducirse bajo los principios de legalidad, imparcialidad, objetividad, transparencia, ética e igualdad.

En tanto, el artículo 33, plasma que la mesa directiva se integrará, atendiendo al principio de igualdad de género, con una presidencia, una vicepresidencia y tres secretarías, que durarán en su cargo un año.

La presidencia de la mesa directiva, será rotativa y en ningún caso recaerá en el mismo año legislativo, en un Diputado que pertenezca al Grupo Parlamentario que presida la Jucopo.