Texto: Gerardo Pineda Arciniega.
Imágenes proporcionadas por el INEGI Oaxaca.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha detectado por medio de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que en el estado de Oaxaca se vive un ecosistema laboral precario, dominado por empleos informales con falta de prestaciones y de salud, además de una remuneración baja por infladas horas de trabajo.

Según el resultado trimestral de la llamada ENOE, del INEGI, entre julio y septiembre de 2019 se contabilizaron un millón 854 mil personas “económicamente activas” en la población oaxaqueña; estas son 62.4% de la población que llevan 15 años de edad y más.

De aquella cantidad, un millón 816 mil (98%) se consideran “población ocupada” porque realizan algún tipo de actividad dentro del sector económico estatal. De todos ellos y ellas, existen un 43.5% de “trabajadores subordinados y remunerados“, 38.9% de “trabajadores por cuenta propia“, 13.1% de “trabajadores no remunerados” y 4.5% de “empleadores”.

informalidad, trabajo indigno pagina 3

A su vez, las actividades que realiza ese millón 816 mil personas se reparten en partes de 47.8% hacia empleadas y empleados del sector de actividad llamado “terciario” (servicios), 31% a “primario” (transformación de recursos naturales), 21.1 “secundario” (artesanías e industria) y 0.1% “no especificado”.

Cabe destacar que, en estos rubros, las mujeres dominaron el sector terciario con 61% de los empleos de servicio mientras que los hombres se dedicaron a los servicios un 37.3%.

En el sentido opuesto, los hombres dominaron el sector primario, 42.3% de ellos trabajan en oficios u empleos de agricultura, minería, ganadería, etcétera; en este sector solamente 16.9% de las mujeres económicamente activas formaron parte.

Informalidad, falta de prestaciones y trabajos indignos

Entrando en materia: de la llamada “población económicamente activa“, el ejercicio del INEGI detectó que 22.4% de las personas en Oaxaca no recibe ingresos, 31.8% recibe hasta un salario mínimo y 21.9% reciben entre uno y dos salarios mínimos.

Esto significa que más de la mitad de las personas que trabajan en Oaxaca ganan igual o menos a 102.68 pesos (salario mínimo), lo equivalente a 3 mil pesos al mes, aproximadamente. Y casi una cuarta parte más alcanzaría tan sólo el doble.

En este sentido, son las mujeres las que han tenido que lidiar aún más con la precariedad, 40.5% de ellas ganan un salario mínimo o menos y 22.1% no reciben ingresos aunque son económicamente activas, a éstas sólo un 19.4% se agregan, quienes ganan entre 1 y 2 salarios mínimos.

Esto quiere decir que de las mujeres que trabajan en Oaxaca, tan sólo 18% gana más de dos salarios mínimos. En los hombres es el 28.6%.

Aunado a ello, las personas de Oaxaca consideradas “población ocupada” laboran en promedio 41 horas a la semana. Los hombres trabajan más tiempo, 45.4 en promedio, y las mujeres 35.5 horas.

Hablando específicamente de la parte de la población económicamente activa que es “ocupada subordinada y remunerada“, es decir, los y las que trabajan para un o una patrona y reciben un tipo de remuneración económica periódica, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo calcula que tan sólo 791 mil personas tienen un trabajo, más o menos, estable; esto es 43.5% de la población ocupada (menos de la mitad).

De las casi 800 mil personas, la mayoría no cuentan con facilidades para tener acceso a instituciones de salud (seguro), prestaciones laborales ni un contrato escrito.

65.4% de las personas que reciben remuneración en su trabajo en Oaxaca no tienen acceso a un seguro de salud, 61% no cuentan con prestaciones laborales de ley y 61.9% no llevan un contrato que los y las protege de abusos, explotación y de más actividades que atentan contra sus derechos.

En este tema, Oaxaca ocupa el lugar número 30 de 32 estados de la República en tener personas subordinadas y remuneradas con salud. Además, lleva el último lugar, el 32, en tener personas con aguinaldo, vacaciones y/o reparto de utilidades; y el lugar 30, de nuevo, en tener personas con contrato escrito.

Por si estos datos fueran poca cosa, en la llamada por el INEGI “tasa de trabajo asalariado“, Oaxaca aparece como último lugar en todo el país. Es decir, es la entidad con menos personas que han conseguido un “trabajo asalariado“, o digamos: estable.

Es por estos fenómenos que Oaxaca también lleva el primer lugar en la nombrada “tasa de informalidad laboral“, ya que en este estado 81.9% clasifica como trabajador o trabajadora informal.

Asimismo se presenta una segunda consecuencia, una que generalmente se interpreta como un buen signo, aunque no lo es.

Es la “tasa de desocupación“, la cual en Oaxaca se presenta de las más bajas del país porque tan sólo un 2% de las personas económicamente activas no están practicando algún tipo de oficio o empleo.

Este mismo porcentaje se proyecta a nivel nacional bajo un 3.7% de “tasa de desocupación“, un presunto dato positivo para el país, aparentemente.

David Esaú Pérez Montiel, subdirector de Integración y Análisis de la Información de la INEGI lo explica de la siguiente manera:

El 3.7% de México es de los más bajos de la OCDE, ¿por qué?, porque en los otros países de la OCDE (somos los pobres de la OCDE, digamos) tienen el seguro de empleo. Si tú te quedas sin trabajo en Estados Unidos, en España, en Francia, en Canadá, tienes un seguro de empleo. 

“De tal manera que, si te quedas sin empleo, te otorga el Estado un ingreso similar al que tenías en tu último empleo para poder mantener tu nivel de bienestar. Si te esperas 3 ó 4 meses, no hay problema, ‘me espero y busco un empleo de mejor calidad’, eso no lo podemos hacer en México.

“En economías un poco más precarias, como la nuestra, no nos podemos dar el lujo de quedarnos sin trabajo.”

Explica el experto que si bien pareciera una estadística positiva que los y las oaxaqueñas estén ocupadas, el dato más bien proyecta la dura necesidad de la ciudadanía económicamente activa de buscar trabajo para sobrevivir.

Finalmente, la encuesta genera que, por el otro lado, la población “no económicamente activa” se dedica principalmente a los quehaceres domésticos y al estudio.

49.4% de las personas que no están trabajando hacen quehacer doméstico, 90% de estas personas son del sexo femenino. 16.7% de las que no forman parte económicamente son estudiantes, 5.1 son pensionados y jubilados, 4.5 son incapacitados permanentes y 24.3 son otros no activos.