Texto: Jaime Guerrero.

El coordinador de diputados y diputadas de la bancada del Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Avilés Álvarez, confirmó que será el PRI quien asuma la presidencia de la Mesa Directiva de la LXIV Legislatura, y será en la próxima sesión cuando se dé cumplimiento a lo mandatado por la ley orgánica del Legislativo y el reglamento del congreso.

En la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), respecto a quién de sus diputados de la LXIV Legislatura presidirá la presidencia de la Mesa Directiva, se cierra y todo apunta a que sea el priista Jorge Villacaña Jiménez.

Debido a que en la primera sesión de instalación del segundo año de ejercicio legal, el PRI, le cumplió al diputado del Partido del Trabajo (PT), César Morales Niño, continuar al frente de ese órgano de gobierno para recibir el Tercer Informe del gobernador Alejandro Murat Hinojosa; este miércoles se realizará el cambio oficial.

No obstante, se violó el procedimiento legislativo porque la Mesa Directiva saliente en un primer momento tiene que elegir a los nuevos integrantes para al segundo año de ejercicio legal y, de no existir la mayoría calificada (28 votos), continuará en funciones hasta que tenga verificativo la segunda sesión ordinaria con el fin de que se logren los entendimientos necesarios.

Ese primer procedimiento que establece el reglamento interior del Congreso y la ley Orgánica del Poder Legislativo se violentó porque en un pacto político entre las principales fuerzas políticas, se omitió para que Morales Niño recibiera el Informe de Murat Hinojosa y contestara en la máxima tribuna.

Además, el coordinador de los diputados del PRI, Alejandro Avilés Álvarez, avaló ese acuerdo al seno de la Junta de Coordinación Política. El nuevo coordinador de la bancada de Morena, Horacio Sosa Villavicencio, tuvo su primer prueba para demostrar su nivel de cabildeo y correlación de fuerza frente a las fuerzas políticas representadas en el Poder Legislativo local.

Desde el primer año de ejercicio legal, la mesa directiva le correspondía al PRI, sin embargo, en el atropellado inicio de la actual legislatura, la bancada morenista estableció alianzas con el PT, PVEM, PAN y Mujeres Independientes y dejaron a la deriva al PRI de Alejandro Avilés Álvarez, quien en las primeras sesiones de noviembre del 2018, buscó infructuosamente hacerse de la mesa directiva.

Tras un pacto político-legislativo que dejó de lado lo legal, el PRI permitió que el PT se quedara con la Mesa Directiva en la figura de César Morales Niño.

La moneda de cambio para los aliados de los y las morenistas, que en ese momento eligieron a Laura Estrada Mauro como su coordinadora parlamentaria, fueron las posiciones en comisiones y las diputadas que fueron electas legalmente por el PRD, Elim Antonio Aquino, y del PES, Aleyda Serrano Rosado, a quienes les permitieron crear su bancada de “Mujeres Independientes” para tener una silla en la Junta de Coordinación Política. Ambas asesoradas por sus padres, José Julio Antonio Aquino y Rosendo Serrano Toledo.

Por lo pronto, con el inició del primer periodo de sesiones del segundo año de ejercicio legal de la LXIV Legislatura -el 15 de noviembre- los cabildeos y negociaciones para definir en quién recaerá la mesa directiva, se intensifican.

Preliminarmente había un acuerdo entre el grupo mayoritario de la bancada de Morena con el PT y el PRI para dar continuidad a Morales Niño. No obstante, ese acuerdo por más que lo convalide Avilés Álvarez, tiene que pasar por el aval de su jefe político, el gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

Por el PRI, aún levanta la mano para presidir la mesa directiva Yarit Tannos Cruz, lo mismo Jorge Villacaña Jiménez.

El reglamento interior del Congreso del Estado establece en su ARTÍCULO 21 que la elección de integrantes de la mesa directiva se realizará mediante cédula y por el voto secreto de la mayoría calificada de los integrantes del Congreso. Igual votación deberá observarse para el caso de la remoción de alguno o alguna de los miembros de la mesa directiva.

El proceso será conducido por la mesa directiva que concluye su año de ejercicio legal. Si al inicio del primer periodo de sesiones ordinarias correspondiente al segundo año del ejercicio legal de la Legislatura no se alcanza la mayoría calificada para la elección de la nueva mesa directiva, la que concluyó el primer año continuará en funciones hasta que tenga verificativo la segunda sesión ordinaria, con el fin de que se logren los entendimientos necesarios.

El artículo 22 señala que la elección de los y las integrantes de la Mesa Directiva se llevará a cabo durante la sesión preparatoria del año que corresponda, previo acuerdo de los integrantes de la Jucopo.

La presidencia de la mesa directiva será ejercida en forma alternada y para cada año legislativo por los tres grupos parlamentarios que cuenten con el mayor número de diputados o diputadas. El orden anual para presidir este órgano será determinado por la Jucopo.

En caso de no existir acuerdo al respecto, se procederá conforme a lo siguiente: La presidencia de la mesa directiva para el primero, segundo y tercer año de ejercicio de la Legislatura recaerá en orden ascendente en un o una integrante de los tres grupos parlamentarios con mayor número de diputadas y diputados.

Con ese argumento el PT busca hacerse de aliados para su cometido.

Mientras que la ley orgánica del poder legislativo establece en el artículo 32 que la mesa directiva es el órgano de gobierno que representa la unidad del Poder Legislativo y deberá conducirse bajo los principios de legalidad, imparcialidad, objetividad, transparencia, ética e igualdad.

En tanto, el artículo 33 plasma que la mesa directiva se integrará, atendiendo al principio de igualdad de género, con una presidencia, una vicepresidencia y tres secretarías, que durarán en su cargo un año.

La presidencia de la mesa directiva será rotativa y en ningún caso recaerá en el mismo año legislativo, en una legisladora o legislador que pertenezca al grupo parlamentario que presida la Jucopo.