OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Indígenas chatinos de Santiago Yaitepec salieron en caravana a la Ciudad de México para exigir la intervención del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para la solución pacífica del conflicto agrario y social que mantienen con Santa Catarina Juquila.

La Comisión autodenominada “Por la Paz y la Defensa de la Tierra de Santiago Yaitepec” salió anoche del Templo de Santo Domingo a la capital del país donde acudirán a la Secretaría de Gobernación y a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que pongan un “alto a la violación de sus derechos como pueblos originarios”.

Los inconformes -120 habitantes chatinos- es encabezado por el presidente del comisariado de bienes comunales, Antonio Diego Cruz Santiago, salieron en caravana a la capital del país “por la falta de sensibilidad política del gobierno del estado, porque no hay una buena operación de sus servidores públicos para garantizar la gobernabilidad estatal y porque hizo caso omiso a las denuncias y convalidó provocaciones de sus vecinos de Juquila.

Mientras que el presidente municipal de Santiago Yaitepec, Hildebardo Cruz, fue desconocido por la asamblea comunitaria por no defender a su pueblo y ponerse del lado de sus agresores de Juquila.

Mientras que el gobernador Alejandro Murat Hinojosa ya tomó partido sin conocer el conflicto agrario en tanto que el Fiscal General de Oaxaca, Rubén Vasconcelos Méndez, ni siquiera los recibió, solo se limitaron a enviar un operativo policial para desalojarlos el pasado 30 de noviembre.

Sin embargo, recordaron que el 20 de noviembre el presidente de Juquila, Francisco Zárate Pacheco,” siguió con su acción de abrir el camino que va de El Pedimento a Juquila y se le informó a la Secretaría General de Gobierno de eso estaba provocando a Yaitepec porque esta en la zona de conflicto y no hicieron nada”.

Luego “las comerciantes de Yaitepec fueron desalojadas por un particular que armó a 5 señores y las expulsó de El Pedimento y eso enojo a los ciudadanos de Yaitepec. Se le informó al gobierno y éste hizo caso omiso y convalidó. Eso incendio al pueblo por eso decidió bloquear la carretera.

“No hay buena operación para garantizar la gobernabilidad del estado. Solo en base de llamadas telefónicas quieren resolver y ahí están las consecuencias”.

Santiago Yaitepec es una comunidad indígena perteneciente al Pueblo Chatino, y como tal es una comunidad originaria cuyos antecedentes históricos de su fundación se remontan siglos antes de la invasión española. En tal sentido, el 100% de los habitantes de éste pueblo hablan el idioma chatino, hablando en un menor porcentaje el castellano.

En el caso de la religión católica impuesta a los indígenas chatinos, su proceso de trasformación y ajuste derivó en la creación de un sincretismo religioso en el que se mezclan los rituales de la religión católica con los de la religión ancestral vinculada a las deidades indígenas y la naturaleza.

En ese caso específico de Yaitepec, dicho sincretismo religioso (o religiosidad indígena) generó un arraigo inquebrantable en el orden cultural y religioso entre los indígenas chatinos, vinculado a la tierra y al territorio que ancestralmente han poseído.

En tal sentido, los chatinos guardan una relación ancestral, cultural y religiosa con sus siete lugares o cerros sagrados que de manera ininterrumpida desde tiempos inmemoriales han poseído, y que los antepasados Chatinos reconocieron: Lo K´ia Kaiu, que en español significa Cerro Cinco; Tujkuaá (La Ciénega); K´ia tkoo (Cerro Neblina); K´ia kinne (Cerro Corona); K´ia thaa (Cerro de Tierra Colorada); Kilá kattí (Siete Honduras), y Lo k´ia ngula jiö (Cumbre de la Virgen) y ahora son despojados por sus vecinos de Juquila.

Estos lugares sagrados representan un elemento de arraigo y cohesión de los indígenas Chatinos de Santiago Yaitepec a tal grado que acuden al menos siete veces al año en todos lugares sagrados para realizar sus rituales religiosos indígenas y depositar ofrendas en dichos lugares, toda vez que celebran siete fiestas en honor a los santos católicos incluyendo su santo patrón que es Santiago Apóstol en sus 3 representaciones, culminando dichas fiestas con un recorrido completo a dichos lugares sagrados.

Debido a que los indígenas chatinos de Santiago Yaitepec, comprenden muy poco el Castellano, , no les fue posible acceder a sus documentos agrarios; sin embargo, había una conciencia colectiva de que las comunidades vecinas (como Santa Catarina Juquila), respetaban y reconocías su tierra, territorio incluyendo sus lugares sagrados.

Sin embargo, debido a su condición de indígenas, los chatinos de Santiago Yaitepec, fueron engañados durante casi 50 años después de la expedición de su propia Resolución Presidencial y la expedida a favor de Santa Catarina Juquila, toda vez que creían que en los documentos agrarios se reconocía el territorio que desde tiempos inmemoriales ha venido poseyendo de manera pacífica, continua y pública.

Cabe comentar que la Resolución Presidencial emitida en favor de Santa Catarina Juquila fue publicada el 11 de julio de 1970, y la expedida en favor de Santiago Yaitepec, fue emitida el 25 de agosto de 1975 y publicada el 29 del mismo mes y año.

Fue hasta mediados de este año 2019 cuando los chatinos de Santiago Yaitepec, pudieron conocer por gestiones realizadas ante el Archivo Nacional Agrario y el Archivo General de la Nación, topándose con la sorpresa de que ambas Resoluciones Presidenciales no reconocen jurídicamente la totalidad de su territorio que desde tiempo inmemorial han venido poseyendo, y se lo asignaron ilegalmente a la comunidad vecina de Santa Catarina Juquila.

En tal sentido los chatinos de Santiago Yaitepec, reclaman más de 2,460 hectáreas de tierras y territorio indígena, asignado en contubernio con las autoridades estatales y federales, a Santa Catarina Juquila, en los que se incluyen los 7 lugares sagrados incluyendo lugar denominado K´ia Thaa (Cerro de Tierra Colorada) y que para los seguidores de la Virgen de Juquila lo denominan “El Pedimento”.

Es por ello que promovieron el amparo ante el Juez Octavo de Distrito, en el estado de Oaxaca, al que le fue asignado el expediente número: PRAL: 677/2019

Sin embargo, y contrario a dicho mandato, las autoridades responsables violaron flagrantemente dicha suspensión decretada por el Juez federal, incurriendo en el delito de “Desacato al mandato legítimo emitido por la autoridad competente”, al enviar, con fecha 30 de noviembre de 2019, a los elementos de la Guardia Nacional, con el objeto de reprimir a los comuneros chatinos de Santiago Yaitepec, y desalojarlos del lugar denominado “El Pedimento”, lugar de adoración de la Virgen de Juquila.

El objetivo de la demanda de amparo interpuesta es que se decrete la nulidad de las dos resoluciones presidenciales aludidas, por violaciones evidentes a la garantía constitucional de audiencia, en la parte correspondiente a las colindancias territoriales entre Santa Catarina Juquila y Santiago Yaitepec, ordenando reponer el procedimiento establecido en la legislación aplicable respecto de la conformidad de linderos, en cuya diligencia se garantice el pleno consentimiento de ambas asambleas generales de comuneros y comuneras, lo cual derivará necesariamente en el establecimiento de un proceso de conciliación, mediación y negociación.

Como propuesta de solución de fondo del conflicto agrario se plantea iniciar un procedimiento de mediación y conciliación en los siguientes niveles (con independencia de la ruta eminentemente jurídica).

Y proponen reuniones bilaterales por comparecencia, ante el gobierno federal (Secretaría de Gobernación y la Comisión Nacional del Derechos Humanos, con interlocución de la Defensoría del Pueblo de Oaxaca), para el otorgamiento de medidas cautelares y la gestión de una mesa de diálogo.

Y debido al arraigo de los indígenas de Yaitepec, respecto de lugar sagrado denominado El Pedimento, lugar de adoración de la Virgen de Juquila, que dicho sea de paso, el próximo 8 de diciembre de 2019 es la fiesta patronal de la Virgen de Juquila, resulta urgente el inicio de un proceso de mediación.

Consideran que es necesaria la instalación de una comisión interinstitucional integrada con dependencias del gobierno estatal y federal, de alto nivel, con capacidad suficiente para tomar las decisiones en beneficio de ambos pueblos, para la solución de fondo del conflicto agrario.