Texto, fotos y video: María Ruiz
Este trabajo pertenece a Pie de Página, y se reproduce aquí por medio de la Alianza de Medios de la red de Periodistas de a Pie. Encuentra la publicación original en el siguiente enlace: “¡Fuera golpeadores de nuestros vagones!”

 

Una grupo de chicas recorrió estaciones del Metro en Ciudad de México para sacar a los hombres de los vagones exclusivos para mujeres. Las chicas protestaron por el ataque a una joven el sábado pasado, por parte de un hombre que la golpeó cuando ella pidió que saliera del espacio exclusivo para ellas.

Las hermanas Pardo viajaban el sábado pasado en la Línea B del Sistema de Transporte Colectivo Metro, cuando le pidieron a un hombre que se bajara del vagón exclusivo para mujeres. Según el reglamento de la Ley de movilidad de la Ciudad de México, en los vagones exclusivos para las mujeres no pueden viajar hombres, pero cuando se lo pidieron el hombre golpeó a una de ellas. ¿El desenlace? La detención de una de las hermanas por participar en una “riña”.

En cuanto se supo de la detención de una de las mujeres, colectivos feministas se movilizaron a presionar para que se le liberara. Veinticuatro horas después se logró la liberación e incluso la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la procuradora de Justicia, Ernestina Godoy, se reunieron con ellas.

Este domingo varios colectivos feministas de mujeres se reunieron en Pino Suárez y viajaron hasta la estación Nezahualcóyotl.

En su camino transbordaron a la Línea B del metro, donde sucedió la agresión a las hermanas Pardo. De vagón en vagón oprimían el botón de emergencia para bajar a los hombres que ocupaban lugares en los vagones exclusivos.

 

Algunas mujeres estuvieron en desacuerdo e incluso las insultaron. Otras las apoyaron y se sumaron a la exigencia: “¡Fuera hombres!”.

Una comitiva de dos funcionarias, enviadas por Claudia Sheinbaum, les acompañó hasta el Estado de México.

Cuando llegaron a su destino, las feministas realizaron el performance “Un violador en tu camino” en el andén. Luego regresaron a sus casas, con la consigna de avisarse entre ellas cuando estuvieran seguras.

La batalla por vagones libres de acoso
Todos los días es muy cansado subir al vagón exclusivo, que es un espacio reservado para las mujeres. Porque vivimos acoso y violencia todos los días, es un desgaste ver a los hombres ahí. Muchos se escudan que son personas de la tercera edad, otros que tienen hijos, pero sabemos que los padres son los principales violadores de sus hijas y las personas de la tercera edad han eyaculado en mujeres menores de edad. Por eso estamos aquí”, explica una de las mujeres, integrante de la Colectiva Independiente Revueltas.