Texto: Beatriz García. Fotografía: Oscar Guerrero
Este trabajo pertenece a Amapola Periodismo, y se reproduce aquí por medio de colaboraciones con Medios Aliados. Encuentra la publicación original en el siguiente enlace: Resisten precios de canasta básica en la capital 

Chilpancingo- Para los comerciantes capitalinos es incierto si los precios de los productos de la canasta básica aumentarán sus costos en próximos días, pero para la primera semana de enero estos se han mantenido, pese al incremento de impuestos que trajeron consigo un aumento en el costo de productos empaquetados.

Regularmente en diciembre debido a las fiestas de Navidad y Año Nuevo productos de la canasta básica y los que no pertenecen a ésta se elevan sus costos. Para los primeros días del año, de acuerdo a un recorrido hecho por Amapola Periodismo en mercados y tiendas de la ciudad, aún no se ha visto un cambio.

Los comerciantes alertan a la ciudadanía, porque ya ha habido anuncios de que subirán otros costos de producción de productos como las tortillas. El temor se finca, debido al incremento al salario mínimo en el país.

El 16 de diciembre de 2019, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció el incremento del salario mínimo: “en beneficio a los trabajadores”, que son 3.44 millones. El aumento es del 20 por ciento, cuyo monto fijo es de 102.68 pesos diarios a 123.22 pesos diarios, y en la Zona Libre de la Frontera Norte pasó de 176.22 a 185.56 pesos diarios.

Con este salario mínimo a una familia mexicana le alcanza para comprar un casillero de huevos que cuesta 50 pesos; un kilogramo de tortillas de 16 pesos; un kilogramo de frijol de 25 pesos; un kilogramo de jitomate de 18 pesos y un litro de leche de 15 pesos, que sumarían 124 pesos, rebasando con 78 centavos el salario mínimo. Esto con base a la comparación de los precios vigentes en Chilpancingo.

A la par de esta situación, productos de marcas que no son considerados como parte de la canasta básica de los mexicanos, como Gamesa, Bimbo, Modelo, Sabritas, Barcel, Nestlé, Lala, Alpura, Marinela y Tía Rosa informaron sobre el aumento a sus productos, debido a la alta en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), y de los que entrarían en vigor a partir del 2 de enero. Esto llevó a pensar que también aumentarían los costos de la canasta.

En un recorrido por el mercado central de Chilpancingo, Baltazar R. Leyva Mancilla, comerciantes que tienen en venta distintos productos, coincidieron que aún no hay aumento de precios, pero en febrero el panorama podría ser más claro sobre este fenómeno.

El caso del huevo y el pollo son especiales, pues cada año aumentan sus precios a partir de enero, los comerciantes consultados, dijeron que pese a que el clima frío provoca una producción menor, no ha habido incremento.

En el caso del pollo costaba 140 pesos parta noviembre de 2019, por la temporada decembrina aumentó 10 pesos; mientras que el huevo, coincidieron varios tenderos, en lugar de aumentar su precio, disminuyó en promedio de 54 pesos a 50 pesos.

La comerciante Emma Guerrero quien tiene en venta lácteos señaló que los precios de sus productos se mantienen, continúan los dispuestos en diciembre.

De los comerciante consultados, sólo una quien prefirió no dar su nombre, resaltó que en su caso el frijol que compra costaba 25 pesos y aumentó a 28 pesos, y la leche de la marca Nutrileche aumentó de 13 pesos a 15 pesos, pero el resto de los productos, como arroz, canela, azúcar, chiles secos se mantienen.

En el caso de las carnes, un tablajero dijo que los costos del chorizo y de la carne para freír se mantienen en su precio de 2019: 90 pesos por kilo.

Mientras que en las tortillerías los letreros de 16 pesos el kilogramo continúan como el año pasado.

En el caso de las frutas y verduras la situación es similar al huevo, hay ocasiones que aumenta su costo y otras que baja, pero esas cambiantes son comunes durante el año.

Los comerciantes advirtieron a la ciudadanía estar atenta de estos cambios. Con las recientes modificaciones a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), las empresas de productos empaquetados podrían aumentar aún más sus precios.

Lo más lógico, dice una ama de casa es “regresar a lo natural, a comer frutas y verduras”, que son los precios que aún se mantienen estables.