Texto: Thelma Gómez Durán/Mongabay Latam. Foto: Cortesía Rodrigo Medellín. Nota Completa

La mancha que tenía en su dorso era peculiar. Recordaba a la imagen del popular videojuego de la década de los años ochenta; por eso lo bautizaron como Pac-Man. Durante tres años, los investigadores tuvieron registro de su andar por la Selva Lacandona. Pero a mediados de 2019, encontraron su cuerpo, sin cabeza y sin garras, tirado a la orilla del río Lacantún. A ese jaguar la mataron para traficar con sus colmillos y sus garras.

El hallazgo del cuerpo de Pac-Man, un jaguar macho que habitaba en la Selva Lacandona, activó las luces de alerta entre los investigadores dedicados al estudio y conservación del felino. Sobre todo porque era una evidencia de que en el territorio fronterizo entre México y Guatemala ya hay presencia de las mafias que, en países como Bolivia, construye



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