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Después de la pandemia: aprovechar la revolución digital para mejorar el rumbo del sistema alimentario mundial
Por Agencias
08 de agosto, 2020
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Por: Julian Lampietti, Ghada El Abed, y Kateryna Schroeder

Una de las imágenes más impactantes de la pandemia de coronavirus es el contraste entre agricultores que tiran leche, destrozan huevos y replantan verduras y consumidores que se enfrentan a estantes vacíos en las tiendas y a largas filas en los centros de distribución de alimentos. ¿Cómo es posible tener sobreabundancia por un lado y escasez por el otro?

En este artículo se argumenta que es fundamental corregir las asimetrías de información generalizadas y los costos de transacción en un enorme sistema alimentario para avanzar hacia un modelo más inclusivo, resiliente y sostenible (gráfico 1) . Si bien la producción industrial de alimentos a gran escala, acompañada de cadenas de suministro “justo a tiempo”, ha generado muchos beneficios, los peligros de este sistema se vislumbran cada vez más en el horizonte. La revolución digital ofrece la posibilidad de un equilibrio alternativo, en el que surjan sistemas de organización y producción pequeños y flexibles y que funcionen ágilmente en un entorno operativo cambiante. Un tamaño pequeño y las interrelaciones pudieran ser la solución: vienen a la mente los centenares de barcos de poco calado que salvaron el día en Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas quedaron atrapadas en la costa y los grandes buques de transporte de tropas ya no estaban en condiciones de navegar.

Todos los habitantes del mundo, es decir más de 7700 millones de personas, participan en el sistema alimentario de una u otra manera. Toman decisiones sobre los alimentos que consumen, la ropa que visten y los productos que usan, muchos de los cuales se originan en la agricultura. Los productos agrícolas se producen en 570 millones de establecimientos agrícolas, la mayoría de ellos pequeñas explotaciones administradas por familias y ubicadas en países en desarrollo. Los sistemas alimentarios son locales, una característica esencial en las comunidades, pero también son mundiales, vinculados a través del comercio y sofisticados mercados financieros y de seguros.

A pesar de proporcionar alimentos a una población mundial que se ha más que duplicado en los últimos 50 años, el sistema alimentario está muy lejos de contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con el hambre, la pobreza, la salud, el uso del suelo y el cambio climático. Si bien se está produciendo una gran cantidad de alimentos en el mundo, el número de personas que padecen desnutrición aumentó desde 2014 (gráfico 2). Uno de cada cinco niños menores de 5 años sufre retraso del crecimiento, un problema que provoca consecuencias negativas en la productividad durante toda la vida. Unos 2000 millones de habitantes tienen sobrepeso o son obesos, debiendo enfrentar enfermedades no transmisibles de origen dietético que comprometen la resistencia a nuevas enfermedades como el coronavirus. La agricultura contribuye con un 24 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, consume el 70 % del agua dulce y ha provocado la pérdida del 60 % de la biodiversidad de vertebrados desde la década de 1970 (i). El costo de estas externalidades negativas llega a USD 12 billones (PDF, en inglés), según la Coalición para la Alimentación y Uso del Suelo, superando un valor de mercado de USD 10 billones.

En la actualidad, otros 100 millones de personas están bajo amenaza de caer en la pobreza debido a los efectos económicos de la pandemia, de acuerdo con el informe Perspectivas económicas mundiales de junio de 2020, alejando aún más las posibilidades de lograr los objetivos del Banco Mundial al reducir los ingresos y crear problemas para acceder a los alimentos y la nutrición, situaciones que pueden ocasionar una hambruna a gran escala (i), según el Programa Mundial de Alimentos.

Leer nota completa: https://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2020/08/06/beyond-the-pandemic-harnessing-the-digital-revolution-to-set-food-systems-on-a-better-course

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