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Hospital incurable | ¡Va mi espada en prenda..!
Por Adrián Lobo
13 de octubre, 2020
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espada

¡… y voy por ella! Ese parece ser el grito de batalla del INSABI. 

Algunos otros que llegué a considerar fueron: “¡Voy con mi hacha!” y “Voy derecho y no me quito…” 

Ahora que lo menciono, la clave aquí parece ser el pasar a la acción, ¿no le parece? Eso me gusta.

Y lo creo así porque el INSABI primero avisó, nadie puede decir que no hubo una advertencia, que conste. 

Y parece ser que, en efecto, viene con todo. Noticias Oaxaca

Para mí, un síntoma de eso son todos los cambios recientes que ha habido al interior de los S.S.O., como si al organismo se le hubiese suministrado un revulsivo. 

Se rumora que varios ahora ex funcionarios buscan llegar a una diputación, ¿en busca de fuero, quizá? Yo pienso que sí. Noticias Oaxaca

Ya sabe usted, la estrategia calderónica de escudarse en una supuesta persecución política para intentar evitar que la justicia los alcance. 

Pero no me haga usted mucho caso, la verdad es que no estoy bien enterado sobre los tiempos político electorales, sólo comento los rumores que corren en Radio Pasillo y redes sociales. Va mi espada

Entre los -para mí todavía supuestos- cambios, se rumora sobre la llegada a la Dirección de Administración de un viejo conocido del servicio en el H.G.D.A.V.

De donde ha sido, si no me equivoco, encargado de la dirección más de una vez, y es nada menos que el famosísimo “Doctor Colmena”.

Miguel Ángel Colmenares, que da el salto a las grandes… (medianas en realidad) ligas, después de una amplia trayectoria en los mandos medios.

No sé si eso sea bueno para los S.S.O. o no, específicamente para el hospital, después de todo el dotorcito Juanito Díaz Pimentel también ha estado ligado al hospital y ya ve usted cómo nos trató la última vez que fue Secretario de Salud en el estado. Pero bueno, solamente quise comentarlo.

Los asuntos pendientes son muchos, demasiados, tantos, que abruman. Pero en cuanto a la situación de los trabajadores la cosa parece ir a mejor.

Y es que, por supuesto, ¿a quién le dan pan que llore? Procedo a explicarme mejor:

Hace unas semanas, quizá meses, se giraron instrucciones de parte del INSABI a lo que todavía queda de los S.S.O. 

Fueron para hacer los trámites administrativos necesarios con el fin de recalcular el salario base de las y los trabajadores.

Considerando un ajuste, obviamente, hacia arriba. Esto es, que se estaba contemplando un aumento. 

Y no sólo a personal de la llamada rama médica y paramédica, sino a toda la plantilla laboral. 

Y luego vino la acción. 

La semana pasada conocimos al interior de los Servicios de Salud de Oaxaca que se dio la indicación de hacer efectivo ese aumento de sueldo.

Se recibirá en la quincena 20, segunda de octubre, del presente 2020.

Será con carácter retroactivo al 1° de enero del mismo año, fecha en que se supone inició formalmente sus operaciones el INSABI en Oaxaca. 

Son, por supuesto, excelentes noticias. Me alegro por mis compañeros, de corazón. 

Aunque no deja de causarme indignación el que seguramente el personal eventual otra vez nos quedaremos con un palmo de narices.

Porque por lo visto ese aumento, segundo en los dos años que han transcurrido del gobierno de AMLO, no será aplicable a nosotros, así como no lo fue el primero. 

Ya estamos acostumbrados, la última decepción que en lo personal tuve fue con lo del BoNO COVID. 

Hasta la fecha el personal de contrato no hemos visto un peso del dichoso boNO. Espada

Y me prometí no volver a ilusionarme… como si me cantara a mi mismo:

No me vuelvo a emocionar…

totalmente, ¡para qué!

Y no lo veremos nunca, según me parece. Espada

Imagino que con tantos compromisos económicos por cumplir con el personal sindicalizado, será materialmente imposible. 

Pero para aquellos elegidos éste último trimestre del año promete ser de bonanza económica:

  • El retroactivo, 
  • Bono de Puntualidad y asistencia
  • Anticipo de aguinaldo 

Y para algunos pocos, un premio de antigüedad que se otorga como reconocimiento al personal con sus buenos años de servicio, me parece que 25 en adelante. 

La lista publicada de compañeros trabajadores del H.G.D.A.V. a quienes se otorga el premio este año, en noviembre, contiene más o menos 50 o 60 nombres.

Y una curiosidad: ¡Una persona que tiene una antigüedad en el trabajo de 55 años! ¡La misma edad del hospital! Es impresionante.

Me gusta pensar que esa persona, el día que se inauguró el hospital, fue quien abrió la puerta principal.

Misma que desde entonces no se ha cerrado nunca, o bueno a lo mejor no, pero me gusta imaginar que así fue.

Me gusta también imaginar cuántos sucesos ha vivido, cuántas historia podría contar de cómo ha cambiado la forma de trabajar en el hospital

De los conflictos que se han vivido y cómo se han solucionado.

En fin, todos esos momentos, buenos y malos, que ahora son recuerdos inolvidables de toda una vida dedicada al trabajo. 

Mis felicitaciones. Las hago extensivas también, cómo no, a todas aquellas personas que serán galardonadas y quiero decirles: ¡Gracias por su servicio!

En vista de todas estas acciones me da por pensar que en algún momento, espero que pronto, muy pronto, finalmente terminarán todas las irregularidades, las injusticias, el saqueo y la corrupción que tanto abundan en los S.S.O. 

Y que las y los eventuales seremos vindicados, el nuevo instituto tomará nuestra bandera y los derechos que nos han sido negados serán por fin restaurados. 

Además de alegrarme por lo que considero un acto de justicia para las trabajadoras y los trabajadores.

Espero que correspondan ahora todos como se debe, redoblando esfuerzos; que constituya un acicate para trabajar con mayor ahínco y dejar la piel en cada guardia.

Que hagamos que nuestro trabajo fructifique como un jardín florido que se riega todos los días con sangre, sudor y lágrimas.

Que repliquemos ahora el apoyo y sumemos esfuerzos.

Que emulemos a las tropas de Guadalupe Victoria que en aquel 25 de noviembre.

Mire usted, casi en la misma época del año, pero de 1812, aquí mismo en Oaxaca.

Las tropas lo siguieron enardecidas y lograron tomar la plaza victoriosos, después que aquel frente al río Jalatlaco decidiera arrojar su espada en prenda para enseguida ir tras ella. 

Pues bien, compañeras y compañeros, ¡la espada ha sido arrojada otra vez! ¡Vamos todos a ella!

Adrián Lobo.

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