OAXACA (#página3.mx).- Por tercera ocasión, principalmente por desacuerdos internos de la bancada de Morena, la LXIV Legislatura no alcanzó acuerdos para integrar su Mesa Directiva del Congreso.
Y por esa indefinición al seno del Poder Legislativo, puntos de acuerdo, leyes y decretos están varados.
La Mesa Directiva del Congreso se ha convertido en la manzana de la discordia, particularmente por integrantes de la bancada del partido Morena y sus aliados.
Por un lado, la disputa de la vicepresidencia de la Mesa Directiva literalmente ha trabado el procesamiento del nuevo presidente o presidenta de la Mesa Directiva.
La diputada morenista Arcelia López Hernández insiste en hacerse de la vicepresidencia de la mesa directiva del Congreso.
La legisladora proveniente del magisterio oaxaqueño forma parte del grupo de disidentes a la coordinadora parlamentaria, Delfina Guzmán Díaz.
Por otro lado, el morenista Mauro Cruz Sánchez también anhela esa posición.
Pero ha manifestado que no apoya la designación de Arsenio Mejía García, diputado del Partido Encuentro Social (PES), como Presidente de la Mesa.
Mejía García goza de la simpatía de integrantes de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Y de un número importante de legisladores de Morena, quienes se enfrentan a sus propios demonios.
A través de la diputada Laura Estrada Mauro, quien por una sistemática alianza con el partido del Trabajo (PT), busca que se postule al diputado petista Saúl Cruz.
Los eternos disensos de la bancada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), han trabado la vida legislativa de la LXIV Legislatura.
La actual coordinadora de Morena, Delfina Guzmán Díaz, busca quedar bien con quienes integran su bancada.
Situación que es aprovechada para sacar raja política-legislativa con posiciones y otros beneficios.
Disidentes morenistas acusan que Estrada Mauro, mal asesora y mal aconseja a Guzmán Díaz, quien afanosa, busca reflectores con la actual coordinadora parlamentaria.
Por lo pronto, sin acuerdos y consensos, la reanudación de la sesión ordinaria programada para este lunes a las 13:00 horas, fue suspendida.
El Presidente de la Mesa Directiva, Jorge Villacaña, tras comprobar que solo estaba su compañera priista Lilia Mendoza Cruz, la reprogramó para el próximo miércoles.
El diputado Jorge Octavio Jiménez Villacaña reveló que aún no existe legislador que reúna 28 votos requerido para elegir a integrantes de la Mesa Directiva.
Reconoció que en la Ley Orgánica no está reglamentada la designación de integrantes de la Mesa Directiva para el último periodo.
Solo hay reglamentación para el primer y segundo año de ejercicio legal, expuso.
Apeló a la madurez política y consensos entre bancadas para designar a integrantes de la Mesa para el tercer y último año de ejercicio legal.
Y es que destacó que en términos de paridad, la LXIV Legislatura ha cumplido.
En el primer año de ejercicio legal la presidenta de la Junta de Coordinación Política fue una mujer: Laura Estrada Mauro.
Y para este tercer año, otra mujer, Delfina Guzmán Díaz, “ya es suficiente para cumplir con principios de paridad”, lanzó misóginamente.
Sostuvo que no es a contentillo de alguna fracción parlamentaria, ante la pretensión de petistas de nuevamente presidir la Mesa Directiva, pues le tocó en el primer año.
En medio de esos disensos, la coordinadora de la bancada del Partido Verde Ecologista de México, Aurora López Acevedo, sigue pretendiendo presidir la Mesa Directiva.
Sin embargo, no se deja de explorar la posibilidad de que se dé continuidad a quienes integran actualmente la Mesa Directiva.