brightness_2
Clima en Oaxaca
22‎°C
Javier, retrato de una historia conmovedora: A sus 11 años lleva a vacunar a su abuelo en una carriola
Por Paulina Rios
14 de marzo, 2021
Comparte

Ni el sol ni las adversidades impidieron que lograra su objetivo: preservar salud a su abuelo. La precariedad en que vive esta familia estremece en redes sociales.

Paulina RÍOS / Imágenes de Vicente RÍOS

OAXACA, (pagina3.mx).- En una vieja carriola para bebé habilitada como silla de ruedas, un niño de no más de 11 años llevó a su abuelo a vacunar.

Al pequeño Javier no le importó lo terregoso del camino, ni el quemante Sol que caía a plomo, mucho menos el peso de su abuelo para llevarlo al puesto de vacunación.

Es sábado 13 de marzo, es el segundo día de vacunación en San Isidro Monjas, agencia de Santa Cruz Xoxocotlán, municipio conurbado a la capital.

Con todas sus pequeñas fuerzas, empujaba la carriola para llegar al puesto de vacunación.

El enjuto cuerpo del abuelo Víctor, apenas cabía en la carriola para transportar a bebés o infantes de hasta unos tres o cuatro años de edad.

Encorvado el cuerpo, su cara casi pegada al pecho pero sin soltar el bastón con el que se apoya, hacía un gran esfuerzo para mantener sus piernas arriba y permitir que la carriola no se atorara o se lastimara.

Al llegar al filtro de entrada, un policía municipal le pregunta:

-¿Quién es el responsable de tu abuelito?

-Yo, contesta firmemente y con orgullo.

Asombrado, el uniformado le inquiere:

-¿No tienes un hermano, o alguien más que venga?, pensando en la responsabilidad que representa llevar a una persona adulta mayor a vacunar contra la Covid19.

-Sí, él, dice y señala al niño de unos 7 años que le acompaña.

-¿Alguien más que esté en tu casa?

No, vivimos solos con mi abuelo.

Sus respuestas seguras y su edad hicieron mella en el ánimo de las personas que se percataron del hecho y que casi al unísono soltaron un ¡Ahhhh!

La escena fue apenas recogida en video por el ingeniero Vicente Ríos en una fotografía y un breve video de 11 segundos; y la historia, de algunas de las personas que se dieron cuenta.

A un lado de los pequeños también se encontraba el doctor Antonio Vargas Zurita, quien al verles sin cubrebocas les regaló uno a cada uno de los niños.

Ambos vecinos forman parte de las y los ciudadanos que decidieron aportar su tiempo y esfuerzo sin pedir nada a cambio, solo el deseo de apoyar a su comunidad.

“Yo estaba de médico voluntario ante cualquier síntoma de algún adulto mayor”.

Y volviendo a los pequeños, de inmediato las personas encargadas le ayudaron a pasar aún cuando no estaban en la fila y su día de vacunación había sido el viernes, pues viven en la colonia Los Pinos.

Ante el esfuerzo de los pequeños porque el abuelo no se quedara sin vacuna, ninguna de las personas formadas se quejó.

De acuerdo con testimonios de algunas personas que estaban él área administrativa, donde se hace el papeleo previo a la vacunación, el niño “mayor” también se hizo notar.

Tras ser vacunado, a don Víctor le baja un poco la presión arterial y la médica que está a cargo y checarlo , se dan cuenta que tenía “el azúcar baja”, cuenta la maestra Citlalli Ángel Carreño.

De inmediato la doctora le pide su credencial de elector para ver dónde vivían en caso de tener que buscar a un familiar de mayor edad o de utilizar una ambulancia para transportarlo a algún hospital, si seguía sintiéndose mal.

De inmediato el niño se dirige al abuelo y le dice tajante en tono de orden:

No, no se la enseñes abuelo, yo les digo dónde vivimos, pero no les enseñes la credencial.

A la maestra Citlalli, quien fungió como representante de la colonia Indeco para el proceso de vacunación, la respuesta le causó ternura y risa.

Considera que dijo eso porque “seguramente ha escuchado que no deben mostrar ni entregar la credencial de elector para vacunarse”.

Al pasar los minutos, don Víctor fue recuperándose y pudo concluir su proceso y volver a su casa.

Tras conocerse esta historia a través de las redes sociales, los apoyos no se hicieron esperar.

De inmediato hubo promesas de apoyo.

El presidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán respondió a la historia con otro tuit.

Con dos fotografías, Alejandro López Jarquín mostró que a través del DIF municipal le entregaron una silla de ruedas y se le dio de alta en el programa municipal alimentario.

Como dos horas antes, el político Toribio López ya había llegado a la casa del señor Víctor y le había donado una primera silla de ruedas.

Aún quedan los ofrecimientos de unas ocho sillas de ruedas,despensas, ropa para los niños, colchones y hasta dinero en efectivo.

Comparte