Boric será presidente de Chile y abre una nueva esperanza a la izquierda en AL

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En la segunda vuelta electoral de Chile, el candidato progresista obtuvo el 55.8% de los votos frente al 44.1% del derechista José Antonio Kast. Miles de chilenos salieron a las calles a festejar la victoria que promete cerrar el experimento neoliberal que inició con el dictador Pinochet

Texto: Daniela Pastrana | PIE DE PÁGINA

Foto: Claudio Reyes / AFP

CIUDAD DE MÉXICO.- Los fantasmas de la primera vuelta electoral de Chile se despejaron. Gabriel Boric será el próximo presidente de Chile y con eso culmina lo que para muchos es una larga transición de 31 años, desde que Augusto Pinochet entregó el poder a un gobierno civil.

Este domingo, en la segunda vuelta electoral, votaron 8.3 millones de chilenos, que representan el 55 por ciento del censo nacional. Es el mayor porcentaje de votación registrado en ese país desde que el voto es voluntario (2012) e incluso es un porcentaje ocho puntos más que en la primera vuelta, el 21 de noviembre. Con 99 por ciento de las boletas computadas, el resultado fue contundente: Gabriel Boric obtuvo 55.8 por ciento de los votos, frente al 44.1 del candidato de extrema derecha, José Antonio Kast.

El triunfo de Boric, de 35 años, abre las puertas de la política chilena a una generación forjada en las revueltas de 2011 y 2019. El 11 de marzo, cuando tome protesta, se convertirá en el presidente más joven en la historia de Chile. Y el presidente saliente, Sebastián Piñera, deberá entregar el poder a quienes se movilizaron contra su gobierno en sus dos mandatos a pesar de una dura represión.

“Boric tenía cuatro años cuando el dictador Augusto Pinochet entregó el poder a un gobierno civil. Y por eso mira hacia adelante, sin el lastre militar. Es la generación que se crió ‘sin miedo’, y rompió con la centroizquierda tradicional que entre 1990 y 2010 condujo la transición democrática bajo el paraguas de la Concertación. Chile ha dado además la espalda a la memoria de la dictadura, al discurso de orden y seguridad que defendió su rival, José Antonio Kast, para mirar hacia un futuro que ahora se abre lleno de incógnitas, con deudas por saldar y muchas promesas por cumplir”, dice El País.

Boric quedó en segundo lugar en la primera vuelta del 21 de noviembre, una jornada que estuvo marcada por la polarización. Aunque muchos analistas consideraron difícil que pudiese remontar el resultado, pues no había antecedentes similares en Chile de algo así, el candidato tendió una mano y consiguió el apoyo de los partidos de la Concertación, la Democracia Cristiana y el Partido Socialista. Con eso sumó los votos de personas que le tenían desconfianza por su alianza con el Partido Comunista. Ahora, la ventaja que obtuvo fue mucho mayor de la esperada por el propio candidato. De acuerdo con los resultados, el izquierdista arrasó en los barrios pobres, entre las mujeres y los votantes menores de 30 años.

La esperanza

Pocos minutos después de que se declarara el triunfo de Boric, las calles del centro de Santiago y otras ciudades chilenas se llenaron de personas que tocaban bocinas y ondeaban banderas chilenas y de la campaña del candidato izquierdista.

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