“El pueblo que lee”, la librería ambulante que promueve la literatura zapoteca del Istmo de Tehuantepec

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Diana Manzo

Juchitán, Oax.- Con su bicicleta ha recorrido más de 2 mil veces las nueve secciones y más de 150 colonias populares de su natal Juchitán, Juan Carlos Vásquez Aquino de 31 años de edad fundó la librería ambulante “El pueblo que lee” cuya finalidad es promover la literatura zapoteca del Istmo de Tehuantepec.

“El pueblo que lee” es una iniciativa independiente que nació con la pandemia. Su creador, ingeniero químico de profesión, al no encontrar un trabajo porque recién se había titulado decidió emprender la venta de libros en línea y usar su bicicleta para sus entregas.

“Inicié con diez libros y los puse a la venta, como eran de literatura zapoteca eso llamó la atención, se agotaron muy rápido, y así comencé con más y más ejemplares, he vendido cerca de mil libros llevándolos de un lado a otro, con mi bicicleta que es mi compañera”, expresó.

La librería ambulante cuenta con una selección de libros de autores regionales, que Juan Carlos ha cuidado para su selección, de tal forma que aquél o aquella persona que desee adquirir un libro de la escritora Irma Pineda o del escritor Esteban Ríos, solo requiere de una llamada o un mensaje vía redes sociales.

Conocedor de libros científicos, Juan Carlos ha creado una red de amigos para promoción de diversos textos. Toma su bicicleta y realiza las entregas, y también hace envíos nacionales a través de Correos de México.

“Mi única finalidad es promover la cultura de mi origen, la zapoteca, y además la literatura universal, considero que los libros no deben verse como un negocio, sino como una forma de vida, y así lo he hecho”, explicó.

No hay días de descanso, las ventas son todos los días y también acude a festivales y encuentros regionales, donde ha descubierto el hermanamiento de culturas, pero lo mejor, una comunalidad y aprecio por la literatura indígena, el cual “El pueblo que lee” es uno de los vehículos.

El vendedor de sueños

El vendedor de sueños, así llaman a Juan Carlos, un joven simpático, alegre y conocedor de libros. Cuando alguien le pide recomendación de un texto, no duda en recomendar a los de su origen, porque de forma inconsciente, estos libros que pocas veces tienen espacio en las grandes librerías, acá son el todo.

Recordando a Eduardo Galeano, uno de sus escritores favoritos, Juan Carlos compara uno de los pensamientos de este escritor uruguayo con su librería ambulante, señalando que, es algo “chiquito, que quizá dice no acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción, pero desencadenan alegría”.

Emprender un nuevo oficio, el de vendedor de libros le ha dado muchas satisfacciones, porque descubrió que hay una necesidad de la lectura, pero de una lectura que eche raíces, que mueva mentes y corazones y eso justamente es lo que hace al vender libros de escritores zapotecas.

Una carrera por amor a los libros

Niñas, niños y sus padres, así como mujeres y hombres salieron a las calles para correr por amor a los libros, a través de una carrera atlética de 5 kilómetros, el premio fueron cuentos para seguir fomentando la lectura en el hogar.

En este año y medio de nacimiento de “El pueblo que lee” quisimos conmemorar “El día del libro” con una carrera atlética explico Juan Carlos, quién también aseguró que durante un día a la semana realizan encuentros literarios donde leen y realizan trabajos de comprensión lectora.

La lectura es esencial, es parte de la vida y debe fomentarse recalcó el joven emprendedor, quién acompañado de amigos y clubes deportivos organizaron está carrera atlética donde reconocieron al ingeniero Alcides Toledo Matus del club de Atlético Binni Ruxoñe (corredores) por sembrar la semilla del deporte en la novena sección de Juchitán, Oaxaca.

Además de vender libros, Juan Carlos también realiza encuadernaciones y repara los ejemplares desgastados.

También invita a los poetas y escritores para qué ofrezcan sus libros y puedan ser ofertados en esta librería ambulante.

Otra de las acciones que ha emprendido es la realización de un mural con un poema bilingüe de la poeta zapoteca Irma Pineda, como parte de su campaña para visibilizar la cultura indígena de Oaxaca.

“Estoy contento con los resultados, digo, esto es algo poquito, pero hecho con amor y cariño, por lo pronto veo más lectores, más gente comprando libros, y pienso seguir con mi bicicleta y mi mochila llena de libros conquistando sueños”.

Entre sus próximo proyectos está crear una biblioteca ambulante, qué recorre las secciones y colonias de Juchitán a modo que los libros lleguen a los lectores, a esas niñas y niños que cuando abren los libros se les ilumina el rostro.