Llega a la ONU primer caso de feminicidio de Oaxaca porque el gobierno perpetró el crimen perfecto: la impunidad institucional

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  • Soledad Jarquín también planteó su caso ante la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las Mujeres, Reem Alsalem

Pedro Matías

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Con del objetivo de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) judicialice y sancione a los responsables del feminicidio de María del Sol Cruz Jarquín, la periodista Soledad Jarquín Edgar presentó hoy el primer caso de feminicidio de Oaxaca, México, ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés)

Antes, la periodista planteó su caso ante la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las Mujeres Reem Alsalem, donde se realiza el 50º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, Suiza.

“Aquí estamos entonces, hoy en Ginebra, en busca de esa sanción internacional, estamos en las puertas del Palacio Wilson, este edificio histórico donde tiene su sede la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, así como el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres  para presentar el primer caso de feminicidio de Oaxaca.

En breve acto, afuera del Palacio Wilson, manifestó que frente a la negación de la justicia y a cuatro años de los hechos ocurridos en Oaxaca, México, las autoridades mexicanas perpetuaron y garantizaron la impunidad, “por violar repetidamente el derecho al acceso a la justicia, por investigar de manera parcial y sin perspectiva de género, por brindar protección a perpetradores intelectuales y materiales del artero crimen que costó la vida de mi hija y por negar la verdad histórica de lo sucedido el 2 de junio de 2018”.

La defensora y periodista quien realiza una gira de trabajo para visibilizar los hechos, hizo un recuento de la actuación de las instituciones del Estado de Oaxaca y del gobierno mexicano, el primero encabezado por Alejandro Murat y el segundo por Andrés Manuel López Obrador, quienes por acción u omisión contribuyeron a crear un estado de impunidad y no acceso a la justicia.

“Buscamos que la ONU judicialice y sancione a los responsables de feminicidio de mi hija y abonemos con ello a detener un flagelo que lacera, lastima y tortura a las familias de las víctimas y a la sociedad mexicana, la impunidad en la que permanece miles de feminicidio en México”, agregó.

Emilie De Wolf de Consorcio Oaxaca puntualizó que se presenta este caso ante CEDAW al ser un caso emblemático de las distintas violencias que sufren las mujeres en Oaxaca, donde se cruza entre otras, violencia política, investigaciones revictimizantes y misóginas, así como represalias por exigir el acceso a la justicia. Enfatizó también que la ONU, la máxima casa de los derechos humanos, tiene la oportunidad de sentar un precedente que permita frenar el feminicidio y su permisibilidad en México.

Presenciaron también el acto, representantes de organizaciones internacionales como la Organización Mundial Contra la Tortura e International Women’s Rights Action Watch Asia Pacific (IWRAW Asia Pacific).

A su vez, defensoras de derechos humanos de la región centroamericana que se solidarizaron con Soledad Jarquín y su exigencia de justicia.

Lucía Inés Xiloj Cuin, destacada abogada de derechos humanos en Guatemala señaló que en su país viven una situación similar y un alto grado de impunidad, enfatizó que únicamente el 20 % de feminicidios llegan ante el sistema de justicia.

A su vez, Dilma Consuelo Soto indígena tolupán, defensora del territorio expresó que se solidariza con la exigencia de justicia de Soledad dado que en su país, Honduras también enfrenta una grave situación de impunidad y que no se cansará de pedir justicia.

A su vez, Mara Bocaletti, Directora de la Plataforma Internacional contra la Impunidad expresó su total resplado a las demandas de Soledad Jarquín y su total repudio a la impunidad que impera en la región mesoamericana en casos de feminicidio.

Antes, Soledad Jarquín Edgar participó en el Debate Interactivo con el Relator de Independencia de Jueces y Abogadas/os de la ONU en el que expresó que el feminicidio de su hija permanece impune “a causa de la corrupción, encubrimiento, fabricación de pruebas y colusión de la Fiscalía y gobierno local. Las denuncias que he hecho ante las instancias judiciales, se han traducido en ataques en mi contra y de la organización que me representa, Consorcio Oaxaca.

Soledad Jarquín relató que “en México esperamos cuatro años para que las autoridades cumplieran con su deber, pero la justicia no nos llegó. El camino, en cambio, estuvo caracterizado por la misoginia, plagado de actos de corrupción, abuso de poder, negligencias y omisiones”.

Por largo tiempo hemos dicho que, JusticiaParaSolEsJusticiaParaTodas, por eso llegamos hasta aquí, a la casa de los Derechos Humanos, en Ginebra, Suiza, para denunciar al Estado Mexicano por perpetuar y garantizar la impunidad, por violar repetidamente el derecho al acceso a la justicia, por investigar de manera parcial y sin perspectiva de género, por brindar protección a perpetradores intelectuales y materiales del artero crimen que costó la vida de mi hija y por negar la verdad histórica de lo sucedido el 2 de junio de 2018.

En casi mil 500 días, el deber de las autoridades se fue diluyendo. Un gobernador (Alejandro Murat), dos fiscales generales de Oaxaca, una fiscal de delito electoral y otro anticorrupción. Así como un presidente de la República (Andrés Manuel López Obrador), una Secretaría de Gobernación… En total suman alrededor de 20 funcionarios públicos estatales y federales que por acción u omisión contribuyeron a construir el crimen perfecto: el de la impunidad institucional.