Relatora sobre Violencia contra las Mujeres de la ONU recordó al gobierno mexicano su obligación de hacer justicia al feminicidio

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En una reunión paralela donde hablaron Reem Alsalem y Soledad Jarquín, se analizó el emblemático caso de María del Sol Cruz Jarquín, en las oficinas de Servicio Internacional de Derechos humanos en Ginebra

Reem Alsalem destaca: Los Estados deben eliminar la violencia de género no como una buena meta, sino como una obligación.

Organizaciones civiles y el Parlamento Europeo preocupados por la impunidad en México

Sara Lovera y Miriam Ruíz

SemMéxico, Ciudad de México, 22 de junio, 2022.- La relatora especial de la ONU sobre Violencia contra las Mujeres, Reem Alsalem, recordó hoy a México, que es parte de los acuerdos internacionales y tiene obligación de atender los feminicidios con justicia, tras señalar que nuestro país es uno de los más peligrosos para las mujeres.

Llamó a atender realmente la corrupción que limita las investigaciones, criminaliza a las víctimas y que en conjunto conduce a la impunidad, ello luego que Soledad Jarquín Edgar presentó en Ginebra el caso de impunidad sobre el asesinato de su hija.

Dijo en un mensaje especial, que, en México, ante la ola de violencia, el Estado tiene que hacer respetar y proteger a las víctimas, tanto como todos los derechos de las mujeres. Recordó que tiene también el mandato de la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, conocida como Campo Algodonero, que México debe de cumplir.

Considerando a toda la región Latinoamérica, dijo que los gobiernos firmaron desde 1994 la Convención contra todas las formas de Violencia contra las Mujeres, que los obliga a deconstruir la estructura patriarcal.

Durante una presentación desde las oficinas del Servicio Internacional de Derechos Humanos, en Ginebra, trasmitida en México por la organización Consorcio Oaxaca, hablaron la relatora y la periodista Soledad Jarquín Edgar.

Jarquín Edgar les dijo a las mexicanas que, ante la falta de justicia en el país, hay que tender puentes internacionales duraderos para fortalecer la solidaridad y les pidió a todas quienes buscan justicia por el feminicidio de sus hijas que “no dejen de luchar”.

Desde Ginebra, antes de volar a Berlín, la periodista que participó en el marco del 50 periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, comentó que organizaciones como la Federación Internacional de Periodistas, el Parlamento Europeo, la International Service for Human Rights o la Organización Mundial contra la Tortura OMCT, le manifestaron su preocupación por lo que sucede en México, por la impunidad sistemática y el asesinato de mujeres y periodistas.

Satisfecha con sus gestiones, ya que ahora el comité de la CEDAW, analizará la admisión del feminicidio sin justicia de Ma. del Sol Cruz Jarquín, la periodista dijo en la reunión que no dejará de luchar a pesar de las amenazas de que ha sido objeto y de los obstáculos. También seguirá pidiendo reparación integral y acceso a la justicia.

La reunión conducida por Olga Guzmán Vergara de la OMCT, permitió resumir lo que está sucediendo en Oaxaca y en México, por lo que expresó Guzmán Vergara, la necesidad de que la Relatora Especial visite México, para conocer en detalle el contexto y la forma en que los protocolos y los mecanismos para atender los feminicidios, no se cumplen.

En esta reunión, en la que se trasmitió el mensaje de la Relatora, ésta habló alrededor de su último informe y reiteró que hay países en América Latina que no están cumpliendo con los mínimos de justicia y atención a la violencia contra las mujeres.

Llamó a los países a construir observatorios de la violencia, eficaces para desarrollar acciones certeras, “dar tiros de precisión” y sostuvo que no se podrá erradicar los feminicidios, si no hay buenas legislaciones, si no se resuelven sus “lagunas”, tanto como tomar en cuenta el contexto social y político; el ideológico del machismo y las prácticas políticas, todo ello para facilitar la erradicación de la violencia contra las mujeres.

Y dijo que ha identificado desde luego donde el Estado tiene mandatos para proteger a las mujeres de la violencia y que no es algo opcional al mencionar el caso de Campo Algodonero, resolución de la Corte sobre un conjunto de asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Y señaló, “si agregamos estructuras patriarcales o corrupción se entiende la alta impunidad que se evidencia en los feminicidios”

También mencionó que, para subsanar la falta de datos, en particular de feminicidios no relacionados a la esfera doméstica, destacó el papel de los observatorios de feminicidio, en particular la fortaleza que da cuando participa la sociedad civil. Y tener recursos, asentó, no basta porque en el mundo hay países que no tienen observatorios, aunque tengan recursos.

Cerró su participación remarcando que “recordarnos que los Estados deben eliminar la violencia de género no como una buena meta, sino una obligación concreta para proteger y garantizar”, la Convención de Belem do Pará hace obligación para cambiar la realidad.

El mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, señala “la centralidad de erradicar el feminicidio” en su sentencia del Campo Algodonero.

El feminicidio “constituye la forma más irreversible de violencia hacia las mujeres», finalizó