Tú donas tus trenzas y ellas reciben cortinas de cabello

**Misión Rapunzel, aliciente para niñas que viven con cáncer en Oaxaca.

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Diana MANZO

Juchitán, Oax.- Alanís y Akemi, originarias de Salina Cruz, Oaxaca,  decidieron cortarse su cabellera y donarlo a niñas con cáncer.

Con sus trenzas de 30 centímetros, los colectivos “Efecto Mariposa” y “Misión Rapunzel” elaboraron cortinas de cabello como un aliciente  para niñas y  adolescentes que padecen esta enfermedad.

De acuerdo con el Hospital de la Niñez Oaxaqueña “Dr. Guillermo Zárate Mijangos”, en Oaxaca cada año se diagnostican entre 90 y 100 niños y niñas con algún tipo de cáncer.

La leucemia es el tipo de cáncer más frecuente en la población infantil con un 54%; el resto son linfomas (tumores del sistema nervioso central), tumores gonadales, retinoblastoma y tumores hepáticos.

Vivir con cáncer es ser valiente, reconoce Érika Morales de 32 años de edad, profesora y voluntaria desde hace 4 años, y quien organiza los donativos de cabelleras y gorros en el Istmo de Tehuantepec.

“Cuando vemos a las niñas portar sus gorras con cabello que ellas eligieron y que ellas decidieron usar, es la mayor satisfacción, porque es una forma de ayudarlas a recobrar su autoestima, a creer en ellas y a sanar”, reconoció la joven.

“Efecto Mariposa” es una asociación civil oaxaqueña con presencia en el Istmo de Tehuantepec que nació hace 6 años y que dirige el psicólogo Rommel López Ramírez.

El objetivo es ayudar a las niñas y niños que padecen cáncer con sus medicamentos, alimentación y autoestima, así nació “Misión Rapunzel”, que a lo largo de estos años ha donado unas 80 cortinas de cabello.

Cada una de las cortinas de cabello se elaboran de forma artesanal y son personales; es decir, si la niña desea que su cabello sea rubio, castaño o negro se realiza de forma personalizada.

“Acá lo importante es que las niñas estén felices y sonriendo, que no se preocupen por su físico, ni por las medicinas, ni nada, eso es tarea de los padres, ellas deben vivir el proceso de recuperación en armonía y paz, eso les ayuda a mejorar más rápidamente”, explicó Érika.

Ser voluntaria le tomó por sorpresa a Érika

En el 2017, con el terremoto de 8.2 grados, comenzó ayudar a los suyos, primero con despensas, después con medicamentos y ahora juntando trenzas donadas para elaborar cortinas de cabello.

Ni ella ni Rommel  han tenido antecedentes de cáncer y tampoco sus familiares, pero la intención de ayudar a niñas, niños y adolescentes con esta enfermedad ha hecho que toquen puertas en todos lados.

Érika por su parte tiene una red de estilistas en diversos municipios del Istmo de Tehuantepec, quienes hacen la labor de concientizar a sus clientes de donar cabellera, y también a través de las redes sociales.

“La gente me escribe, me llama y me busca para donar, muchos por ejemplo lo hacen porque tuvieron familiares que murieron o se recuperaron de esta enfermedad y quieren contribuir, es una labor que realizo con todo mi cariño”, refirió.

El altruismo se hace porque se quiere y se anhela, puntualizó al reconocer que toda la ayuda que se recibe se canaliza con cada una de las personas que lo requieren.

“Ver a las niñas usar una gorra con una cabellera de otra niña, realmente es una satisfacción, nos sentimos felices de verlos sonreír, la gente está haciendo conciencia y eso es bonito.

“En el caso de Akemi y Alanís, son dos niñas que dejaron de cortarse el pelo por varios meses, y después decidieron donarlo, eso es gratificante y así hay varias niñas y adolescentes que nos han compartido un poco de ellas para ayudar a otras”, recalcó.

“Efecto Mariposa”, comunidad de personas voluntarias, también contribuye a buscar medicinas para las y los menores.

Además, con su proyecto de “Escuadrón Clown” cumple sueños a las niñas y los niños y les visita en el hospital.

También proporciona talleres y guías a madres y padres para una alimentación saludable, otorga un kit de aseo personal y realiza el proyecto “tapitas para vivir”, todo con la intención de ayudarles.

El Sistema Epidemiológico y Estadístico de las Defunciones (SEED) de la Dirección de Planeación de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), tiene un registro preliminar del año pasado con 50 defunciones por cáncer en la población de 0 a 17 años, de los cuales 32 fueron por leucemia, 2 de linfomas y el resto por tumores malignos.

El Hospital de la Niñez  en Oaxaca es el centro especializado para la atención de Cáncer Infantil, para su estudio y tratamiento correspondiente.

De acuerdo con expertos, el costo por tratamiento de quimioterapia y soporte de forma particular es aproximadamente de un millón y medio de pesos por cada paciente, esto derivado de medicamentos, estancia hospitalaria, cuidados de terapia intensiva, atención médica multidisciplinaria y banco de sangre.