Por informar una denuncia de secuestro de una familia amenazan y acosan a Maira Ricárdez, comunicadora oaxaqueña

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Diana Manzo

Oaxaca, Oax.- Por informar sobre el secuestro de la familia del presidente municipal de San Martín Peras, Oaxaca, Román Juárez Cruz, y también conflictos políticos que vive este municipio indígena, la comunicadora oaxaqueña Maira Ricárdez Luna denunció que vive amenazas y una campaña misógina por parte del equipo que arropa a Elpidio Ramírez Morales, quien se habría autonombrado autoridad municipal de este lugar desde enero pasado.

Maira Ricárdez Luna de 40 años de edad, es comunicadora con 20 años de experiencia y titular del noticiero sabatino en Fórmula Oaxaca, y además tiene un portal de noticias en donde a diario informa sobre lo que acontece en este estado sureño del país.

Con miedo e impotencia, la comunicadora narró que fue a través de su cuenta de Facebook cuando comenzó a recibir las amenazas, pero eso no fue todo, también insultos misóginos y acoso de parte de ciudadanos supuestamente respaldando a Elpidio Ramírez Morales.

Con lenguajes inapropiados que agreden su persona, en los mensajes le dicen que recibe dinero de Román Juárez para publicar notas a su favor, lo cual negó totalmente.

“Como siempre lo he hecho, informé sobre el tema, con declaraciones de Román Juárez cuando dio una conferencia de prensa; además, la Fiscalía de Oaxaca informó de la desaparición, no pensé que eso les molestara a las personas, pues las declaraciones no son mías sino de la autoridad y algunos habitantes”, dijo.

Las personas que la amenazan por su cuenta personal, muchas de ellas se ubican en los Estados Unidos o bien en la Ciudad de México.

Pero eso no ha sido todo, también recibe insultos personales que le dañan su imagen.

“Me han dicho de todo y cada uno de los mensajes lleva implícito el apoyo a Elpidio Ramirez Morales, a quien denuncié ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, porque no puedo quedarme callada, tengo miedo y lo responsabilizo a él de lo que me ocurra”, externó.

Además dijo que ante el ministerio público declaró que las agresiones no las ha recibido directamente de Elpidio Ramírez Morales, pero sí a través de las cuentas falsas que no tienen fotos ni nombres reales, pero que lo defienden directamente a él.

Maira es madre de familia y hasta el momento no ha recibido ningún tipo de protección, únicamente palabras de solidaridad de sus compañeros del gremio oaxaqueño, quienes lanzaron un comunicado exhortando seguridad y lamentando estas agresiones.

“Quizá no se logre nada con la denuncia, pero hay que poner un precedente, ya fue mucho de que nos insulten, de que nos agredan, en mi caso, yo solo cumplo mi labor, tengo 20 años de trabajar en medios de comunicación y es la primera vez que estoy pasando por esta situación desafortunada, por eso lo denuncié legal y públicamente, ya basta que nos ataquen por ser mujeres y ser periodistas”.

La comunicadora oaxaqueña lamentó que a compañeros periodistas no ataquen estas personas, sino se fueron directo con ella.

Agregó que en enero pasado, cuando también publicó un tema relacionado con la disputa de la presidencia municipal también fue víctima de amenazas y desprestigio.

“Temo por mi familia y mi persona, y quizá no se logre nada con la denuncia, pero hay un precedente, no podemos dejar las cosas pasar, no podemos permitir que haya más impunidad, más agresiones solo por ser mujer y periodista”, recalcó.

Hasta el momento, el único acompañamiento que ha recibido es el de sus compañeros colegas y amigos, quienes a través del colectivo “Periodismo en Riesgo Oaxaca “ y de la “Asociación de Periodistas de Oaxaca”, se han pronunciado en apoyo y solidaridad y exigen todas las garantías en materia de seguridad a favor de la compañera.

 

Además de Maira Ricárdez, también Luis Cruz, fotógrafo del diario El Imparcial de Oaxaca y Nere González de Heraldo Radio Oaxaca fueron agredidos ayer miércoles mientras cubrían una nota relacionada con el caso de la activista Claudia Uruchurtu, por lo que periodistas de Oaxaca también exigieron garantías para poder ejercer su labor de forma libre y sin violencia.