“Arboles sí, paneles no”: Instalación de parque solar en Comitancillo crea controversia social

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Diana Manzo

Comitancillo, Oax.- Son las 6:00 de la mañana y el sol está resplandeciente iluminando  a toda una comunidad.

“Acá pega mucho el sol, casi siempre está iluminado, hoy augura ser caluroso, como en los anteriores días”, dice efusivo Marcos, un campesino de aproximadamente 65 años de edad, que arrea una yunta de bueyes que lo guían a su parcela asentada en terrenos agrarios de este lugar.

De acuerdo con el Censo 2020, en este municipio zapoteca donde pretenden instalar una planta solar que actualmente vive una controversia social habitan 4 mil 333 personas, el 52.3 por ciento son mujeres y el 47.7 hombres.

Mariana Alejandra Solorzano, es una de ellas, joven profesionista y defensora comunitaria.

Marianita, como le dicen de cariño, confiesa que no es la primera vez que ocurre una división o controversia entre las y los ciudadanos.

En el 2014, cuando se intentó instalar una planta de aspas de aerogeneradores, ocurrió lo mismo, la diferencia es que ahora se ha materializado y hay mayor polarización.

Pero eso no es todo, en el 2018, en esta misma zona, se analizó que empresas mineras querían apoderarse de las faldas del Cerro de la Garza, que está en colindancia con  el municipio de Santa María Mixtequilla.

Dicho cerro tiene además de agua, oro y plata, y es sagrado para la comunidad por los  vestigios prehispánicos  que posee.

La empresa Helax Istmo, filial de la Copenhagen Infraestructura Partners (CIP), pretende construir en un polo de desarrollo de Ciudad Ixtepec –una de las obras del Corredor interoceánico-, una planta para producir hidrógeno verde con una inversión de 10 mil millones de dólares.

Helax, como ocurrió cuando llegaron las plantas eólicas a la zona del Istmo de Tehuantepec y lo que hoy se llama “corredor eólico”, anunció recientemente su interés de rentar 3 mil 070 hectáreas de terreno agrario, de un total de 8 mil que resguarda el Ejido de San Pedro Comitancillo.

Es decir, en 40 por ciento de su territorio, en donde  la empresa colocará miles de paneles solares para producir 500 megawatts, que abastecerá de energía a las empresas que se instalen en los polos o parques industriales.

“Nosotros no queremos rentar nuestras tierras porque son tierras donde producimos alimentos, son tierras bondadosas, tierras de riego donde cultivamos maíz, jamaica, sorgo, calabaza, frijol y una variedad de alimentos, por eso nos negamos”, dijeron los campesinos durante un foro celebrado en marzo y organizado por la Universidad Autónoma Comunal de San Pedro Comitancillo.

Hombres y mujeres que habitan este lugar denunciaron que esas 3 mil hectáreas que añora la empresa Helax Istmo quedarán inservibles para siempre si instalan las celdas solares.

“Imagínense sembrar paneles solares en lugar de maíz o de calabaza; esto es absurdo, no lo vamos a permitir, parecerá una mancha enorme en el mapa ejidal, lo rechazamos”, señalaron.

Pero eso no es todo, también cuestionaron los pagos que hará la empresa.

En los folletos y carteles publicados en el foro aparece que la empresa europea pagará  por apartado de tierras 540 pesos anuales y una vez funcionando, el pago será de 23 mil pesos anuales por hectárea.

Los campesinos lamentaron que aunque ellos se oponen rotundamente, en la comunidad sí hay quienes lo aceptan con la idea de “progreso”.

El presidente municipal, Ulises Sánchez Antonio, se ha mantenido al margen.

Asegura que prefiere esperar a lo que la mayoría del pueblo necesite o lo que diga la consulta indígena que se pretende realizar, aunque los campesinos rechazan la consulta al reiterar que su territorio no está en disputa, ni mucho menos pidieron la llegada de paneles solares a su territorio.

“Desafortunadamente no miran a las personas, ni al contexto, hoy solo ven a Comitancillo sin importar esta división social que estamos viviendo.

“Hemos sido siempre un pueblo unido, y ahora hay mucha vulnerabilidad, las empresas están llegando y se están metiendo sin importar la polaridad que generen y lo hacen para dividir y favorecerse”, señaló.

Mariana mencionó un mecanismo que podría revertir esta polarización, o al menos aligerarla, que sería el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que es un derecho que toda comunidad tiene cuando se siente amenazada por la llegada de megaproyectos.

Sin embargo, recalca que las consultas tienen que ser consensuadas, tampoco impuestas y es donde toma cabida la resistencia, pues las consultas tendrían que ser trabajadas con la comunidad, no impuesta como se quiere hacer en Comitancillo.

“Es momento de un llamado a la reflexión, pero también a no caer en el juego, de no dividirnos más, eso es lo que menos necesitamos”, recalcó.

***Queremos ser socios del proyecto***

 

En el foro realizado por la UACO en abril pasado, el comisariado ejidal, Juan Cabrera Sánchez, expuso que lo ideal sería un beneficio para todos; es decir, que ellos como ejidatarios fueran socios del proyecto.

“La empresa nos diera de 8 a 16 panales, y los ejidatarios pudieran producir la energía y nosotros vendérselo a la empresa, solo así, pero ellos no, ellos quieren ser dueños, agarrar nuestras tierras y pagarnos una miseria”.

Recordó que en diciembre del año pasado la empresa se reunió con representantes de los gobiernos estatal y Federal y acordaron la instalación del megaproyecto, posteriormente en enero llegó a la comunidad y buscó la factibilidad.

“Los representantes de la empresa llegaron y buscaron una asamblea, los ejidatarios aceptaron y el 11 de febrero se hizo la asamblea extraordinaria, ahí con 34 voto a favor y 11 en contra, acordaron avalar la etapa de estudio y la consulta indígena”.

El campesino y sembrador de ajonjolí reconoce que la empresa es ventajosa, solo cuenta las bondades pero no las afectaciones.

Además sus pagos son mínimos. “23 mil pesos al año por hectárea, por los 26 años de operación de la empresa, esto es una ventaja enorme, porque las tierras no valen eso, las tierras son mucho más, son vida”.

Por último, Juan expuso que hay un dilema enorme por la llegada de la empresa.

“Estamos indecisos y se ha creado una división social, la empresa sigue ofreciendo, contando las bondades, pero nosotros ya sabemos, no queremos paneles en nuestras tierras”.

**Comitancillo, un pueblo migrante climático***

Para Juan Rafael Rodríguez Razgado, fundador del  movimiento #SalvemosLaVida enfocado a conservación de la naturaleza  y la biodiversidad, Comitancillo se convertirá es un “pueblo migrante climático” si se llegan a instalar los paneles solares.

Ello debido a que perderá su territorio, que significa la identidad, cultura, naturaleza, beneficios ambientales, agua, entre otros.

“Perder el territorio significa una muerte lenta de nuestro pueblo, significa convertirnos en migrantes climáticos (no olvidemos que la temperatura aumentaría hasta 40 grados centígrados una vez que estén instalados todos los millones de paneles solares de acuerdo a la información que nos expuso GeoComunes”, dijo.

Además, significaría el encarecimiento de la vida porque habrá que comprar todo, hasta el agua que hoy cuesta doce pesos el garrafón seguramente llegará a costar 50 pesos cada uno en el corto plazo.

El  también naturalista y doctorante en Estudios Territoriales en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias sobre Desarrollo Regional en la Universidad Autónoma de Tlaxcala describió que al tirar el supuesto monte de los terrenos agrarios, se corre el riesgo de que desaparezcan las 4 especies de iguanas que ahí habitan.

Entre ellas, la Iguana de Cola Espinosa Oaxaqueña (Ctenosaura oaxacana)  que su estado de conservación es vulnerable y por lo tanto protegida por la Norma Oficial 059.

***En Comitancillo viven 224 especies de flora y fauna

El también sociólogo precisó que en este municipio zapoteca destaca la identificación de 224 especies de flora y fauna, aunque señala que el número debe ser por lo menos 3 veces más.

También asegura que habitan 103 especies de aves, 18 especies de reptiles, 36 especies de plantas, 60 especies de insectos de las que sobresalen 34 especies de mariposas, 2 especies de anfibios, y 3 de hongos.

“Todas estas especies desde luego ante la pérdida o fragmentación del hábitat desaparecerían de este lugar”, advirtió.

Por último, dijo que ante el proceso electoral que se avecina, hasta el momento no sabe la postura de las y los candidatos a la presidencia municipal y quisiera saber cuáles son los compromisos.

“Conozco a dos candidatas, que me ha dicho que están a favor de la vida, pero eso solo yo lo sé, y cuando hablo a favor de la vida me refiero a su postura ante el parque solar.

Me gustaría conocer o bien que firmen una carta todos los candidatos Sí a la Vida No al parque Solar en Comitancillo.

Así sabré a quién apoyar abiertamente, porque para mí primero está el legado de mis ancestros y el amor a nuestro pueblo”, concluyó.