Juchitán ya no aguanta más
ERNESTO REYES
Las calles de Juchitán de Zaragoza se siguen regando de sangre inocente, como
el secuestro y feminicidio de la pequeña Noelia Dayleán, de apenas cuatro años,
crimen que revivió al somnoliento operativo de seguridad que está en marcha
desde hace meses para dar con el paradero de más integrantes de la banda del
autodenominado “comandante cromo”, un bicho que por donde se esconda la
gente no tiene duda de que en las altas esferas gubernamentales alguien lo
protege. Vaya usted a saber quién o quiénes no quieren que con su detención
alguna carrera de seguridad o política se descarrile, arrastrando consigo a
funcionarios de varios niveles. El gobierno de Claudia Sheinbaum tiene un gran
reto: sobrepasar los retenes locales y algunas fuentes de complicidad regionales
que están poniendo en ridículo la labor del sistema nacional de seguridad
encabezado por Omar García Harfuch.
Una marcha al parecer legitima de protesta se convoca para este sábado 15, a fin
de que el estado y el país se enteren de que la tierra de tantos poetas, pintores y
gente de bien sigue en manos del crimen organizado, que sus habitantes no han
salido de su condición de rehenes, y que es un municipio fallido. La sociedad teca
ya no aguanta más. Por su tradición de organización política liberal y de izquierda,
más el entrecruzamiento de proyectos como el corredor transístmico, el tren con
sus diferentes rutas, y constituirse como polo de atracción de cuantiosas
inversiones, sigue siendo el Istmo de Tehuantepec un baluarte estratégico al cual
no se le ha puesto la atención debida, después de ser el municipio favorito al inicio
de la gestión de Salomón Jara y familia. Hay dolor, temor e indignación, mucho
más genuino y legítimo que en otras zonas del país. ¿Alguien puede proponer un
verdadero y efectivo Operativo Juchitán que devuelva la paz y tranquilidad a la
tercera ciudad más importante del estado?
El uno de noviembre, sucedió el caso del alcalde asesinado de la ciudad de
Uruapan, el cual ha sido aprovechado por la derecha más ruin para acreditarle
políticamente la responsabilidad del homicidio de Carlos Manzo al gobierno
morenista y no voltear hacia el grupo delincuencial que lo mandó a ejecutar.
El legítimo reclamo por el ataque criminal se ha prestado para atizar el fuego de
una movilización que grupos de una falsa generación zeta (los nacidos entre 2008
y 2013), identificados con la derecha van a realizar este fin de semana.
Expropiado el sello que jóvenes progresistas habían alimentado con dicha
identificación para promover diversas causas, empresarios mexicanos como
Ricardo Salinas Pliego y socios, se montan en dicho “movimiento” para proteger
sus más oscuros intereses y experimentar si con “movilizaciones” de este carácter
pueden entusiasmar a otras personas y “derrocar al gobierno dictatorial de
morena”. Detrás del disfraz de “revolucionarios” de derecha se esconde la misma
cola de Xóchitl Gálvez, el tal Moreira, Alito, Claudio X. González, Carlos Alazraki y
demás fauna con “aguerridos” voceros en medios de comunicación que desean
regresar el minutero de la historia.
El jueves se consumó la derrota anunciada de Ricardo Salinas Pliego en la nueva
Corte que lo condenó a pagar a la Hacienda Pública más de 48 mil millones de
pesos, desechando diversos recursos interpuestos por Tv Azteca y Grupo Elektra,
con lo que dichas empresas tendrán que pagar impuestos que desde 2008 han
eludido. En este río revuelto, el bloque duro magisterial, el de Oaxaca, actúa y se
enfrenta para gritar al unísono: “represión y autoritarismo” y que nada se ha
avanzado en sus demandas, lo cual no es todo cierto. Sospechosa coincidencia.
Recupero la grata experiencia vivida en la comunidad chinanteca de San José
Chiltepec, Oaxaca, durante la festividad del día de muertos 2025. Con sus
tradicionales ofrendas, monumentales altares, velación en el panteón, feria
popular y un gran baile, cerraron así sus actividades de manera pacífica, sin
perder la manera particular de compartir con visitantes una taza de café, atole
champurrado, chocolate, pan y tamales, un gesto de agradecimiento y hospitalidad
cuenqueña.
Abiertas de par en par las puertas de las casas, hay veladoras colocadas en un
camino de luz para que se alumbren las almas durante su regreso. Algunas
ofrendas corresponden a las familias Gabiluz Yescas Roberto, Cincha Roberto
Cruz, Herrera Ortiz, Herrera Antonio, Lozano Yescas, Yescas Bautista, Nolasco
Ferrer, Leyva Roberto, y especialmente, Concepción Castillo, la señora
multipremiada de los concursos anuales por la ofrenda de animales guisados de
monte. Botón de muestra de que las expresiones auténticas de la cultura y
gastronomía local pueden ser compartidas para el regocijo popular que nace del
culto y respeto por los muertos.
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