Jaime GUERRERO
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este jueves que el gobierno federal busca una mayor coordinación entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a partir del relevo de Alejandro Gertz Manero, quien ayer presentó su renuncia al cargo para, asumir una embajada.
“Respetamos mucho al doctor Gertz, había habido coordinación, pero espero que ahora, a partir de que se nombre al nuevo Fiscal o la nueva Fiscal, haya todavía más coordinación”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina.
Sheinbaum subrayó que garantizar la paz y la seguridad es una responsabilidad compartida entre el Ejecutivo, las fiscalías y el Poder Judicial, siempre “respetando la autonomía” de la institución.
En el mismo mensaje, la presidenta tuvo palabras de elogio para Ernestina Godoy, quien desde ayer asumió el interinato de la FGR y es considerada una de sus colaboradoras de mayor confianza.
“Ernestina es una mujer extraordinaria, de principios, honesta, de muchas convicciones y demostró resultados cuando fue fiscal de la Ciudad de México”, afirmó Sheinbaum, aunque aclaró que la decisión final sobre el titular definitivo corresponde exclusivamente al Senado.
El relevo se concretó en un solo día: Gertz Manero notificó al Senado su renuncia –que debería haber concluido hasta 2028– y, antes de dejar el cargo, designó a Godoy como fiscal de Control, figura que le permitió asumir automáticamente el interinato.
Horas después, el Senado abrió el proceso para elegir al nuevo fiscal o fiscala para un periodo de nueve años, con fecha límite del próximo 4 de diciembre.
El interinato no inhabilita a Godoy para participar en la contienda.
Ernestina Godoy fue procuradora de Justicia de la Ciudad de México de 2018 a 2020, durante la Jefatura de Gobierno de Claudia Sheinbaum, y posteriormente fiscal capitalina hasta 2024, cargo del que se separó para integrarse como consejera jurídica del equipo presidencial.
La salida de Alejandro Gertz Manero cierra un periodo de casi siete años marcado por fuertes controversias: desde el manejo del caso Florence Cassez-Israel Vallarta, la investigación por la muerte de su cuñada y su hermano, hasta fracasos judiciales de alto perfil y, en los últimos meses, crecientes desencuentros con el actual gobierno federal, particularmente con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Con el cambio en la FGR, el gobierno de la Cuarta Transformación busca imprimir un nuevo impulso a la coordinación institucional en materia de seguridad, en un contexto donde la violencia sigue siendo uno de los principales retos del sexenio que apenas inicia.
El Senado tiene ahora seis días para definir quién será el próximo titular de una de las instituciones clave del sistema de justicia penal mexicano.
