Jaime GUERRERO
En un caso que ha conmocionado a la región del Istmo de Tehuantepec, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) obtuvo este viernes la prisión preventiva justificada y solicitó la vinculación a proceso contra tres mujeres imputadas por el homicidio calificado de Noelia Daylen Santiago García, una niña de apenas cuatro años cuya desaparición y muerte han destapado una presunta disputa entre grupos delictivos.
El suceso, enmarcado en un violento ataque armado que cobró la vida de tres adultos la noche del 10 de noviembre en el fraccionamiento Las Huertas, ha dejado en luto a la comunidad zapoteca y ha impulsado un amplio operativo interinstitucional para esclarecer los hechos.
El drama inició alrededor de las 20:00 horas del lunes 10 de noviembre, cuando un comando armado irrumpió en el fraccionamiento Las Huertas, una zona residencial de Juchitán de Zaragoza, y abrió fuego contra un grupo de personas.
Entre las víctimas fatales se encontraban Adilene Santiago García, de 32 años y madre de Noelia, así como Karla V. S., de 25 años, y Carlos Eduardo N., de 19 años.
Testigos relataron que los sicarios actuaron con saña, dejando un rastro de casquillos y pánico en la calle, en lo que autoridades preliminares catalogan como una ejecución selectiva ligada a rencillas criminales.
Durante el tiroteo, la pequeña Noelia Daylen, quien se encontraba bajo el cuidado de su madre, desapareció en medio del caos.
Familiares y vecinos alertaron de inmediato a las autoridades, iniciando una búsqueda desesperada que movilizó a cientos de personas y generó un llamado nacional de solidaridad en redes sociales.
La abuela materna de la menor, Nora Lilian López, protagonizó uno de los momentos más emotivos del caso al suplicar públicamente en un video viral:
“Quiero que se despida de su mamá, que le pueda dar un beso antes de que yo la entierre”. Este clamor, difundido ampliamente en plataformas como X, reflejó el dolor colectivo y presionó a las instituciones para acelerar las indagatorias.
Sin embargo, el desenlace fue devastador: el jueves 13 de noviembre, tras cuatro días de intensa búsqueda, elementos de la FGEO, en coordinación con la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional, la Policía Estatal y la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), localizaron el cuerpo sin vida de Noelia al interior de un domicilio en la colonia La Planta, a escasos metros del sitio del ataque inicial.
En el mismo lugar del hallazgo, fueron detenidas de manera inmediata tres mujeres identificadas como R.E.B.N., originaria del Estado de México; M.G.S.P. y R.I.P.G., ambas de Chiapas.
Durante la audiencia inicial ante un Juez de Control, el Ministerio Público presentó pruebas suficientes que vinculan a las imputadas con el homicidio calificado de la menor, por lo que se les impuso prisión preventiva mientras se desarrolla el proceso penal.
Las detenidas, de entre 25 y 35 años aproximadamente, están presuntamente ligadas a una célula delictiva que genera violencia en la región del Istmo, dedicada a actividades como la extorsión y el narcomenudeo, según líneas de investigación preliminares.
El operativo de búsqueda fue exhaustivo: incluyó cateos en domicilios, comercios y espacios frecuentados por la madre de la víctima, así como análisis de inteligencia criminal que permitió rastrear movimientos sospechosos en la zona.
Familiares de Noelia, como su tía Ivanna Castillejos, han exigido justicia y respeto a la privacidad del caso, desmintiendo rumores infundados que circularon en redes sociales durante las primeras horas de incertidumbre.
“Esto no es solo un crimen, es una masacre que afecta a familias enteras. Exigimos que no quede impune”, declaró Castillejos en un mensaje público.
La FGEO afirmó que las investigaciones permanecen abiertas, con énfasis en peritajes especializados como necropsias y análisis balísticos para reconstruir la cadena de eventos.
Fuentes oficiales apuntan a que el ataque en Las Huertas podría ser parte de una disputa territorial entre facciones criminales que operan en Juchitán y municipios aledaños, un problema endémico en el Istmo que ha escalado en los últimos meses con al menos una docena de homicidios similares en 2025.
La fiscalía reiteró su compromiso de “esclarecer plenamente los hechos y garantizar justicia para las víctimas”, fortaleciendo la articulación con fuerzas federales para desmantelar estas redes.
