El trágico destino de los 55 jóvenes del IRAR demuestra que la cárcel, lejos de curar, empeora la vida de los reclusos, según los investigadores del colectivo.
No obstante, matizan que cada año ocurren 250 homicidios en Rosario, de los cuales 11 o 12 corresponden a liberados del instituto.
En Argentina, los menores de 16 son inimputables y los de 16 y 17 van a prisiones cerradas y de máxima seguridad pero para jóvenes, como el Instituto para la Recuperación del Adolescente de Rosario (IRAR).
Además, unos 200 jóvenes pasan todos los años por el IRAR, que desde 2008 creó la figura de los acompañantes de los reclusos.
Allí, acompañantes de los reclusos que integran el Colectivo de Investigación Militante sobre los Jóvenes y el Poder Punitivo descubrieron que 55 de los liberados del IRAR acabaron siendo asesinados en las calles rosarinas entre 2010 y 2015.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/10/actualidad/1444431927_922791.html
