A decir de la procuradora, hay una probabilidad de 72 a 1 de que el fragmento de hueso perteneciera a alguien emparentado con la madre del joven normalista.
El primer motivo de descontento es que los familiares de Guerrero de la Cruz se enteraron por los medios de las afirmaciones de la procuradora Gómez, a pesar de que la PGR se había comprometido a informarles de cualquier avance en la investigación antes de hacerlo público.
Una segunda causa de descontento es que el trabajo de los expertos de Innsbruck, por preciso que sea, no da pie para asegurar que el fragmento enviado a esa institución pertenezca realmente al joven desaparecido ni fortalece la versión elaborada por el ex procurador Jesús Murillo Karam de que los normalistas desaparecidos fueron incinerados en el basurero de Cocula.
Por varias razones, la declaración oficial generó de inmediato el rechazo de los padres y compañeros de los 43 desaparecidos y de diversas organizaciones sociales que se han solidarizado con la lucha por su presentación, el pleno esclarecimiento del ataque del que fueron víctimas, la procuración e impartición de justicia y el resarcimiento del daño.
El miércoles pasado la titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez, informó que uno de los restos óseos supuestamente encontrados en el basurero de Cocula había sido identificado por expertos de la Universidad de Innsbruck, Austria, como pertenecientes al estudiante normalista Jhosivani Guerrero de la Cruz, quien con otros 42 alumnos de la normal de Ayotzinapa fue víctima de desaparición forzada el 26 de septiembre pasado en Iguala.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/18/opinion/002a1edi
