Cierto que Rajoy tenía un objetivo: abordar las elecciones con los Presupuestos del Estado ya aprobados para 2016.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha decidido agotar el plazo constitucional de que disponía para convocar las elecciones generales y, desde ese punto de vista, no hay objeción alguna que pueda hacerse.
Los tiempos son demasiado convulsos como para dar la sensación de que celebrar elecciones es un asunto corriente, que no merece mayor solemnidad.
En todo caso, España va hacia unas elecciones de cambio, en medio de un fuerte movimiento en Cataluña donde los independentistas llevan claramente la iniciativa.
Rajoy vuelve a señalar al PSOE y a su líder, Pedro Sánchez, en vez de zaherir a los partidos emergentes (fuerzas creadas “hace un cuarto de hora”, decía anteriormente).
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/02/opinion/1443808803_355043.html
