¿La Fiesta en Paz?
Hoy se presentaba en Las Ventas y confirmaba, que nunca es tarde si la dicha es buena.
Mató echándose fuera de manera descarada, tirando la muleta al aire y atravesando al bicho, como no podía ser de otra manera.
En su segundo, que era el más grande de la redada que mandaron los señores Fraile desde Tabera de Abajo, presentó idénticas trazas, no dejando en la parroquia el más leve recuerdo que deba ser pasado al folio.
Acaso lo que se espera de un hombre que lleva más de dos lustros ejerciendo el oficio es, precisamente, que al menos demuestre su oficio.
Se quedó en la cara del bicho al entrar a matar, quieto parado, y se llevó un buen trastazo que el bicho le propinó sin maldad ni ganas de herir.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/04/opinion/a08o2esp

