“Uf, eso es para un máster”, contestaba el alcalde de Seseña (Toledo), Carlos Velázquez, en febrero al pedirle la historia del monstruoso vertedero de neumáticos.
Es complicada pero con una moraleja simple: un desmadre de competencias en el que se impone la desidia colectiva.
Es más, Seseña le dio licencia en 2003, poco antes de las elecciones municipales, en uno de los últimos actos del controvertido alcalde socialista José Luis Martín.
Nos lo hacía gratis, era el único, pero si vendía a 25 euros la tonelada, llegaba SIGNUS y decía a sus compradores: ‘Ah, ¿le estás comprando a Seseña?
Según Velázquez, un duopolio del mercado de reciclaje de neumáticos hizo la guerra a esta firma y le forzó a dejarlo.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/05/13/actualidad/1463167344_149129.html
