No hay un resultado más terapéutico para el Barça que un 5-0, el dígito mágico, el marcador conseguido ante el Espanyol por el equipo que conquistó Berlín.
También el Barça afiló los tacos para frenar las transiciones del Espanyol.
Los azulgrana han encontrado refugio en las áreas para defender el liderato y el título de Liga.
Ahora mismo le quedan dos partidos y son dos finales para ganar la Liga y la Copa.
Al Barcelona le vino bien jugar a la misma hora que Atlético y Madrid.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/08/actualidad/1462725981_240654.html
