Bloqueo en carretera 190 y clases suspendidas, saldo de huelga nacional de maestros en Oaxaca
La Sección 22 inició la jornada nacional de la CNTE con bloqueo en Brenamiel, marcha al Zócalo de Oaxaca y suspensión de clases para más de 874 mil estudiantes.
La Sección 22 del SNTE-CNTE bloqueó desde primeras horas de este lunes el carril de la carretera federal 190 en dirección Etla-Oaxaca, a la altura del crucero de Brenamiel, en Santa Rosa Panzacola, como punto de partida de una marcha hacia el Zócalo de la ciudad.
El bloqueo vial y la suspensión de clases para más de 874 mil estudiantes oaxaqueños son las afectaciones directas del paro nacional al que la sección sindical se sumó este lunes.
La movilización arranca a las 9:00 horas con la concentración del contingente en Brenamiel, sobre la carretera internacional 190 Cristóbal Colón. La ruta avanza por la Calzada Madero y la avenida Independencia hasta el Zócalo, frente al Palacio de Gobierno, donde los maestros realizarán un mitin.
El 80 por ciento de los integrantes de la Sección 22 permanece movilizado en Oaxaca, mientras el 20 por ciento restante se suma al plantón en la Ciudad de México junto a maestros de Guerrero, Chiapas y Michoacán.
Se espera que normalistas y organizaciones sociales refuercen el contingente local.
La huelga estatal arrancó el 25 de mayo. Con el paro nacional declarado este 1 de junio, la CNTE eleva la presión sobre el gobierno federal a días del inicio de la Copa del Mundo 2026, cuya inauguración en México está prevista para el 11 de junio.
El magisterio exige la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la derogación de la reforma educativa, un aumento salarial y la instalación de una mesa resolutiva con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
“Si no hay solución, no rodará el balón”.
Esa ha sido la advertencia de dirigentes de la coordinadora frente al arranque del torneo mundialista.
La movilización es encabezada por la secretaria general de la Sección 22, Yenny Aracely Pérez Martínez.
Análisis
La jornada de este lunes confirma el paso de la protesta estatal a la huelga nacional de la CNTE. Oaxaca vuelve a colocarse como uno de los principales centros de presión magisterial, con movilización masiva, bloqueo carretero y suspensión de clases.
El bloqueo en Brenamiel tiene valor estratégico: es un punto de conexión hacia la capital oaxaqueña y permite al magisterio visibilizar la protesta desde las primeras horas del día, antes de avanzar hacia el Zócalo.
La afectación educativa es el costo social más fuerte. Más de 874 mil estudiantes quedan nuevamente atrapados en un conflicto que combina demandas laborales, disputa política y presión nacional.
La cercanía del Mundial 2026 agrega un componente de alta sensibilidad. La frase “si no hay solución, no rodará el balón” muestra que la CNTE está dispuesta a usar la atención internacional como herramienta de negociación.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva del magisterio, el paro nacional es una medida necesaria ante años de demandas sin respuesta suficiente, especialmente en pensiones, salarios y condiciones laborales.
También podría argumentarse que la protesta busca obligar al gobierno federal a instalar una mesa verdaderamente resolutiva con la presidenta, no solo mesas técnicas con funcionarios.
Sin embargo, la suspensión de clases y los bloqueos carreteros colocan el peso del conflicto sobre estudiantes, familias, transportistas y ciudadanía que no participa directamente en la negociación.
La pregunta central será si la presión logra abrir una salida política antes del Mundial o si el conflicto escala hacia nuevas afectaciones en Oaxaca y la Ciudad de México.
