Un cambio creador y fresco, la primavera política que ha hecho florecer al país con ilusión”, decía entonces en el Estadio Nacional, cuando las altas expectativas lo inundaban.
“Hubo la idea de que su elección iba a revolucionar la ruta que traía Costa Rica, pero él y cualquier gobierno tiene márgenes de maniobra muy limitados.
No sabemos si ese era el cambio o si el cambo era solo sacar al PLN, como podría ser.
Lo acusaron de querer vender la imagen del entonces candidato como si fuera una soda y de trivializar la propuesta política.
Frente a ellos, el gobierno de Solís ha ido negociando entre pruebas y errores, entre concesiones y chispazos de carácter.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/09/actualidad/1462749420_668019.html
