Su partido amenazó con expulsarle, la prensa favorable al impeachment comenzó a demonizarle y el presidente del Senado ignoró la decisión del presidente del Congreso, calificando su decisión de “tontería antidemocrática”.
Por la tarde, el mismo Maranhão, muy nervioso y amedrentado, compareció ante la prensa para justificar su medida.
A juicio de muchos, Wladir Maranhão había actuado influido por Flávio Dino, el Gobernador de su Estado, Maranhão, al norte del país.
De cualquier modo, el comportamiento de Maranhão, sumado al impredecible rumbo de este proceso de impeachment, sometido a bandadas constantes, da cuenta de la fragilidad de la clase política brasileña.
La prensa brasileña achaca su renuncia al temor de ser expulsado de su partido.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/10/actualidad/1462879427_882649.html
