Temer, en su papel de pacificador, ha pedido varias veces en su discurso la «unidad» y el diálogo» para «pacificar la nación.
Ahora, Temer se encontrará con un Partido de los Trabajadores levantado en armas, que se niega a reconocerlo como presidente legítimo.
El responsable de Agricultura, por otra parte, es el millonario Blairo Maggi, uno de los mayores productores de soja de Brasil, responsable de impulsar un proyecto de ley que minimiza las licencias ambientales necesarias para acometer obras.
Michel Temer ha dado su palabra de que no se presentará a los comicios de 2018, lo que le quita el peso de gobernar buscando respaldos electorales.
«Cuanto antes seamos capaces de controlar las cuentas públicas, antes podremos volver al crecimiento», dijo en su toma de posesión.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/12/actualidad/1463017113_667226.html
