HUAJUAPAN DE LEÓN, Oax.— El ejercicio periodístico en la región Mixteca enfrenta un clima de hostilidad creciente. Esta semana, comunicadores locales alzaron la voz contra la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT), cuyos líderes han pasado de la gestión social a la intimidación directa contra la prensa.
De acuerdo con testimonios recogidos por este medio, líderes como Sosa Maceda han intentado coaccionar a reporteros para que difundan sus posicionamientos políticos sin cuestionamientos. Aquellos que se niegan o contextualizan la información son objeto de «regaños» públicos y veladas amenazas sobre su integridad en el territorio.
El boletín como arma de presión
La táctica es recurrente: enviar boletines de prensa y exigir su publicación íntegra. Si el periodista ejerce su derecho a la edición o busca la contraparte, la respuesta de la organización es el hostigamiento. Esta práctica no solo vulnera la libertad de expresión, sino que pone en riesgo la seguridad de los compañeros en zonas donde el control social de estas agrupaciones es absoluto.
«No somos voceros de ninguna organización. Nuestra labor es informar, no servir de plataforma para la propaganda de grupos que utilizan la presión social como moneda de cambio», señala un periodista afectado bajo condición de anonimato.


