La barba me dio la razón: aunque me criaran como una niña, yo era un niño
Dos años después, con 32, tuve mi primera relación con un chico.
Porque nunca nadie hizo nada por mí.
Mi vida se resumía en tres palabras: nunca, nadie, nada.
Si era niño me llamarían Gabriel José y Patricia si era niña.
Lo que pareció un clítoris al nacer era en realidad un micropene y creció junto al vello, la barba y el bigote.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/06/24/articulo/1466781342_404833.html

