La muerte por aplastamiento de 96 personas el estadio de Hillsborough, hace ahora 27 años, no fue un accidente.
Aquellos fans del Liverpool, con edades comprendidas entre los 10 y los 67 años, fueron víctimas de un homicidio imprudente, atribuible a la policía.
También ha concluido que el comportamiento de los hinchas del Liverpool no causó ni contribuyó a la tragedia.
Hay que recordar que no estaba lejos el auge del fenómeno hooligan: sólo habían pasado cuatro años desde la tragedia de Heysel.
Las semifinales, como las finales, se juegan en partido único en campo neutral, y aquella se celebró en el estadio de Hillsborough, en Sheffield.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/26/actualidad/1461666410_746494.html
