Nuestra diplomacia heroica
Pienso, en primer lugar, claro está, en el poblano Gilberto Bosques, hombre de todas las confianzas del general Lázaro Cárdenas.
No cabe duda de que en nuestro cuerpo diplomático, a lo largo del tiempo, ha habido personajes verdaderamente heroicos.
El trabajo de Bosques y de la gente que colaboró día y noche con él constituye una de las mejores páginas de la diplomacia mundial y sobre la cual no se ha dicho prácticamente nada.
Podría contarse aquí, a manera de ejemplo, al doctor Gregorio Nivon, también allegado de Cárdenas.
Muchos hay, en efecto, de quienes muy pocos se acuerdan.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/09/opinion/012a1pol

