Esta tarde, la exigencia de justicia por el asesinato del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva quebró la narrativa oficial de «fiesta y paz» durante el desfile de delegaciones de la Guelaguetza 2026. Familiares y amigos del comunicador irrumpieron pacíficamente con lonas y pancartas para encarar al gobernador Salomón Jara Cruz; sin embargo, el mandatario evitó el encuentro al abandonar el recorrido de forma anticipada mientras personal a su servicio bloqueó la visibilidad de las pancartas, en una clara operación de censura física.
Protesta por el asesinato de Alejandro Leyva irrumpe en la Guelaguetza; Gobierno de Oaxaca despliega cerco para ocultar el reclamo
¡Justicia! ¡Justicia para Alejandro!, resonó incesantemente entre las bandas de música tradicionales, mientras los familiares del escritor de la columna política “El Zumbido del Moscardón” sostenían en alto sus exigencias.
“Ya basta de tanta impunidad y de tanta injusticia, no queremos que este crimen quede impune”, expresaron durante la manifestación, la cual fue obstaculizada sistemáticamente por un grupo de civiles colocados como valla humana por el gobierno estatal para minimizar los reclamos ante las cámaras y los asistentes.
Durante la irrupción en el evento folclórico-político más importante del estado, los manifestantes hicieron un llamado a la solidaridad ciudadana con todas las víctimas de la violencia que, al igual que ellos, han perdido a un ser querido bajo el clima de inseguridad que azota a la entidad.
Alejandro Leyva Aguilar fue un comunicador ampliamente reconocido por su labor crítica y su inquebrantable compromiso con la información de interés público, un ejercicio de denuncia que, en el contexto de violencia sistémica del estado, terminó costándole la vida.
Familiares y colegas del periodista asesinado se instalan con grandes lonas en la ruta del desfile de la Guelaguetza para encarar pacíficamente al Ejecutivo estatal.
Un grupo de civiles afines al gobierno se planta frente a la protesta, creando una barrera visual deliberada para impedir que las mantas de exigencia de justicia sean captadas por la prensa o vistas por el contingente.
El gobernador Salomón Jara es extraído de ese tramo específico del recorrido, evitando enfrentar a las víctimas indirectas del crimen de Estado.
El derecho a la protesta
¿Qué opina del uso de vallas humanas civiles (grupos de choque) por parte de las autoridades para censurar y tapar protestas pacíficas durante eventos que se venden al mundo como «la fiesta máxima de los oaxaqueños»?
¿Qué es la contención narrativa en eventos oficiales y cómo identificarla?
Cuando ocurre una manifestación en un evento televisado o de alta promoción institucional como la Guelaguetza, las estructuras de poder aplican tácticas de contención narrativa y censura visual. Esto implica utilizar grupos de logística o «vallas humanas» (trabajadores vestidos de civil) para interponerse entre la protesta y las cámaras. El objetivo no es dialogar, sino evitar que la fotografía del disenso exista. Periodísticamente, es crucial que las audiencias aprendan a identificar esta manipulación: tapar una protesta no significa que el problema desapareció, sino que el Estado ejerció violencia institucional para silenciar la exigencia ciudadana.
Rendición de cuentas a la CNDH y DDHPO
Hacemos un llamado a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca y a la CNDH: ¿Se iniciará una queja de oficio por la evidente obstaculización del derecho a la libre manifestación pacífica y el uso de civiles como grupo de contención por parte del gobierno estatal?
