Tras más de seis horas de negociación en Gobernación, el magisterio logró un acuerdo para reparar daños derivados del conflicto en Villa de Mitla, pero no hubo avance en la abrogación de la Ley del ISSSTE ni en la reforma educativa.
Sección 22 obtiene reparación de daños por Mitla, pero mesa tripartita concluye sin avances en demandas centrales
Tras más de seis horas de negociación en Gobernación, el magisterio logró un acuerdo para reparar daños derivados del conflicto en Villa de Mitla, pero no hubo avance en la abrogación de la Ley del ISSSTE ni en la reforma educativa.
La segunda mesa tripartita entre la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el gobierno federal y el gobierno de Oaxaca concluyó este viernes sin acuerdos en los puntos centrales del pliego petitorio magisterial, luego de más de seis horas de negociaciones en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación, en la Ciudad de México.
El único resultado concreto fue un acuerdo de reparación de daños por la confrontación ocurrida en Villa de Mitla el pasado martes, cuando un grupo de pobladores desalojó a docentes que bloqueaban la carretera, en un incidente que incluyó vehículos destrozados y maestros que perdieron sus teléfonos celulares.
“Hubo vehículos destrozados y maestros que perdieron sus celulares, que se estarán pagando”.
Así lo informó Yenni Araceli Pérez Martínez, secretaria general de la Sección 22, al término de la reunión.
En cuanto a las sanciones contra el presidente municipal con licencia de Villa de Mitla, Esaú López Quero, la dirigente precisó que no se garantizó una sanción formal, aunque las autoridades informaron de carpetas de investigación abiertas en su contra.
A la mesa también acudió el fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez, para atender este punto específico.
La reunión reunió a los titulares de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado; del ISSSTE, Martí Batres; y al gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, frente a una comisión de 18 docentes encabezada por Pérez Martínez.
De los 79 puntos que integran el pliego petitorio estatal y federal del magisterio, la secretaria general reconoció que hubo respuesta parcial a algunos, mientras otros quedaron sin atender.
Las demandas centrales —la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la derogación de la reforma educativa— no registraron avance alguno.
“Hay puntos en que hay respuesta, hay otros en los que no”.
Pérez Martínez también reclamó la falta de apertura de la presidenta Claudia Sheinbaum para sostener un diálogo directo con el magisterio, y cuestionó que la mandataria atienda a empresarios y grupos internacionales mientras ofrece a los maestros únicamente mesas técnicas.
Los resultados de la negociación serán presentados este sábado 30 de mayo ante la asamblea estatal de la Sección 22, que definirá las acciones a seguir.
A partir del lunes 1 de junio, el movimiento adoptará un carácter nacional bajo la conducción de la CNTE, con mayores contingentes en la Ciudad de México y movilizaciones más radicales en Oaxaca.
Para el fin de semana, el magisterio prevé mantener una tregua relativa, conservando únicamente el campamento en el Zócalo capitalino.
El paro nacional del 1 de junio fue acordado por la Asamblea Nacional Representativa de la CNTE el pasado 16 de mayo, con una marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México.
La Sección 22 adelantó su propio paro indefinido desde el 25 de mayo, por mandato de una consulta entre sus bases realizada del 4 al 14 de mayo.
El movimiento afecta a más de 800 mil estudiantes de educación básica en Oaxaca.
Análisis
La mesa tripartita dejó un resultado limitado: reparación de daños por el episodio de Mitla, pero ningún avance sustancial en los reclamos históricos del magisterio. Para la Sección 22, el acuerdo económico puede tener valor inmediato, pero no modifica el fondo político del paro.
La presencia de funcionarios federales de alto nivel, del gobernador de Oaxaca y del fiscal estatal muestra que el conflicto ya rebasó la dimensión local. Sin embargo, la falta de acuerdos en temas como la Ley del ISSSTE y la reforma educativa anticipa que la movilización difícilmente se desactivará en el corto plazo.
El paso hacia un paro nacional el 1 de junio cambia la escala del conflicto. La Sección 22 ya no se moverá solo en clave oaxaqueña: entrará en una dinámica de presión nacional encabezada por la CNTE, con foco en la Ciudad de México.
El costo social sigue creciendo. Más de 800 mil estudiantes continúan afectados, mientras Oaxaca acumula plantones, bloqueos, tensiones comunitarias y desgaste económico.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva gubernamental, podría argumentarse que la mesa sí produjo resultados verificables en el caso de Mitla y que las demandas estructurales del magisterio no pueden resolverse en una sola sesión de seis horas.
También podría sostenerse que puntos como la abrogación de la Ley del ISSSTE o la derogación de reformas educativas implican decisiones legislativas y presupuestales de gran escala, por lo que requieren procesos más amplios que una negociación coyuntural.
Sin embargo, para el magisterio la falta de respuesta en los temas centrales refuerza la percepción de que las mesas técnicas funcionan como mecanismo de contención, no de solución.
La pregunta central será si el gobierno logra transformar las mesas en compromisos concretos antes de que el paro nacional escale el conflicto o si la CNTE utilizará la falta de avances como combustible para radicalizar sus acciones.
