Según el estudio, por el momento no puede decirse que estos probióticos aporten beneficio alguno a personas sanas en cuanto a su flora intestinal.
“Si estás sano, tomar un probiótico no tiene sentido, igual que no lo tiene tomar un antibiótico si no lo necesitas”.
En los estudios se analizaba si galletas, lácteos, cápsulas y otros preparados con probióticos cambian la flora intestinal medida en las heces más que un simple placebo.
Solo uno de los siete estudios encontró cambios significativos, mientras el resto no observó beneficios para la salud intestinal.
El mercado de los probióticos movió en 2015 unos 26.000 millones en todo el mundo, según los datos del trabajo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/10/ciencia/1462890453_521350.html
