En una reunión interna de carácter partidista, la representación del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunció su agenda de iniciativas para el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones del Congreso de Oaxaca (julio-septiembre). Las promesas, sin embargo, se estrellan contra la matemática legislativa del recinto de San Raymundo Jalpan.
Con solo 3 escaños de 42, el PVEM presenta agenda legislativa bajo la sombra de la mayoría de Morena
La minoría verde en Oaxaca promete reformas, pero su viabilidad depende del «visto bueno» del oficialismo hegemónico.
Las promesas en papel y la realidad de los votos
La diputada Eva Diego Cruz, junto con sus compañeras de bancada Elvia Gabriela Pérez López y Melina Hernández Sosa, enumeraron ante la dirigencia del partido una lista de prioridades técnicas que abarcan movilidad, transporte, salud, y protección a menores. El discurso político asegura que dichas propuestas «ponen al centro a las personas que enfrentan barreras de desigualdad».
No obstante, el dato duro desnuda la fragilidad de estas intenciones: el PVEM ocupa únicamente tres de los 42 escaños que conforman la LXVI Legislatura local. Frente a ellos opera la aplanadora de Morena, que mantiene un férreo control hegemónico con 28 diputaciones absolutas. Cualquier reforma impulsada por el grupo ecologista dependerá total y exclusivamente de los pactos y el visto bueno de la bancada mayoritaria, lo que cuestiona la independencia y productividad real de estas agendas legislativas minoritarias frente al oficialismo.
¿Qué leyes han funcionado?
¿Recuerdas alguna iniciativa ciudadana o ambiental propuesta por un partido minoritario en el Congreso local que haya sido aprobada y aplicada con presupuesto, sin ser bloqueada o «congelada» por las grandes mayorías partidistas?
¿Cómo evaluar la viabilidad real de una promesa legislativa?
Al inicio de cada periodo ordinario de sesiones, todos los partidos inundan los medios de comunicación con «agendas legislativas» llenas de conceptos nobles y promesas de seguridad, salud y desarrollo social.
Para que una propuesta de ley no se quede en mera simulación de papel, el ciudadano debe revisar rigurosamente dos factores materiales: el presupuesto económico asignado para implementarla y el número de votos (escaños en el Congreso) que tiene el partido que la propone para hacerla realidad. Si una bancada de apenas 3 diputados promete reformas estructurales profundas sin explicar los pactos y alianzas de votación amarrados, la audiencia debe saber que está consumiendo propaganda política institucional y no atestiguando un cambio legislativo inminente.
¿Votarán en bloque?
Requerimos a la coordinación parlamentaria del PVEM: ¿Cuántas de sus iniciativas ambientales o de protección social propuestas en el periodo anterior fueron enviadas a la congeladora, y cuál es el acuerdo de votación en bloque con Morena para este nuevo periodo legislativo?



