Familiares, amigos y colegas del comunicador realizaron una protesta pacífica, mientras el gobernador Salomón Jara Cruz y su esposa, Irma Bolaños Quijano, fueron retirados del tramo donde se desarrollaba la manifestación para evitar pasar frente a los inconformes.
Familiares de Alejandro Leyva protestan durante desfile de delegaciones de la Guelaguetza
La exigencia de justicia por el asesinato del periodista Alejandro Leyva Aguilar llegó este sábado al tradicional desfile de delegaciones de la Guelaguetza.
Familiares, amigos y colegas del comunicador realizaron una protesta pacífica, mientras el gobernador Salomón Jara Cruz y su esposa, Irma Bolaños Quijano, fueron retirados del tramo donde se desarrollaba la manifestación para evitar pasar frente a los inconformes.
La protesta se realizó sobre la avenida Juárez, a la altura del parque El Llano, frente a la sede de la Secretaría de Turismo, punto por el que avanzaba el contingente oficial encabezado por el mandatario estatal, la presidenta honoraria del Sistema DIF Oaxaca y los integrantes del gabinete.
Familiares y amigos de Alejandro Leyva desplegaron pancartas con la fotografía del periodista, mensajes de exigencia de justicia y señalamientos dirigidos al gobernador.
También reclamaron el esclarecimiento del crimen y castigo para los autores materiales e intelectuales.
Antes de que el contingente oficial, encabezado por el gobernador Salomón Jara Cruz y su esposa, Irma Bolaños Quijano, llegara al punto donde se desarrollaba la protesta, ambos fueron retirados únicamente de ese tramo del desfile para evitar pasar frente a los manifestantes.
Una vez que esquivaron la manifestación, el mandatario y su esposa se reincorporaron al contingente para continuar el recorrido.
Los manifestantes denunciaron que un grupo de personas, presuntamente vinculado a organizaciones sindicales y conformado por trabajadores de los gobiernos estatal y municipal, fue colocado frente a la protesta para obstaculizar la visibilidad de las pancartas y de los inconformes durante el paso del contingente oficial.
Los familiares calificaron a ese contingente como un grupo de choque y aseguraron que algunos de sus integrantes portaban objetos que consideraron armas.
Una vez que el gobernador y su esposa dejaron esa zona, dicho grupo se replegó.
La movilización ocurrió mientras continúa la investigación federal por el asesinato de Alejandro Leyva, atraída por la Fiscalía General de la República, y un día después del encuentro que sostuvo Salomón Jara con periodistas, en el que rechazó separarse del cargo y manifestó su disposición de comparecer ante la autoridad federal si así se le requiere.
La protesta dejó una de las imágenes más contrastantes del inicio de la Guelaguetza 2026.
Mientras los familiares sostenían pancartas con el rostro del periodista y exigían justicia frente a la Secretaría de Turismo, el desfile avanzaba con el sonido de las bandas tradicionales, las chirimías y el paso de las marmotas que encabezaban el recorrido de las delegaciones rumbo al Segundo Lunes del Cerro, también conocido como la Octava de la máxima fiesta étnica de Oaxaca.
Avenida Juárez, frente a la Secretaría de Turismo. Las familias y colegas de Alejandro Leyva se congregan pacíficamente para exigir justicia en el marco del desfile de las delegaciones de la Octava del Lunes del Cerro.
Un presunto «grupo de choque», conformado por supuestos trabajadores gubernamentales y sindicales, se interpone frente a los manifestantes para ocultar sus pancartas de las cámaras y del contingente oficial.
Para evitar el contacto visual y la confrontación directa con el reclamo, los equipos logísticos y de seguridad extraen al gobernador Salomón Jara y a su esposa de ese tramo específico del desfile, reincorporándolos metros más adelante.
La fiesta frente a la tragedia
¿Qué mensaje percibe usted de un gobierno que opta por desviar físicamente a sus mandatarios del paso de una protesta pacífica, utilizando grupos de contención, en lugar de enfrentar el reclamo ciudadano durante la festividad más importante del estado?
Los «grupos de contención» en actos públicos
En la política mediática, cuando hay eventos altamente televisados (como la Guelaguetza), los gobiernos emplean estrategias de «control de daños visual». Los manifestantes denunciaron que un contingente se interpuso deliberadamente para ocultarlos. A esto se le conoce como aislamiento perimetral o encapsulamiento visual. Su objetivo no siempre es golpear o agredir físicamente, sino bloquear la línea de visión de los medios de comunicación y de las transmisiones en vivo para que las pancartas de protesta no arruinen la narrativa festiva oficial. Como lector, es vital distinguir que el hecho de esquivar una protesta y taparla no resuelve la crisis, simplemente la saca del encuadre fotográfico.
Rendición de cuentas al protocolo de seguridad
Al equipo de seguridad del Ejecutivo y a la Secretaría de Gobierno: ¿Quién dio la orden operativa de colocar a personal gubernamental y sindical frente a la protesta pacífica con fines de bloqueo visual, y por qué se decidió extraer al gobernador en lugar de atender o respetar el espacio del reclamo por un asesinato?
