En sólo 78 años gobierno y sociedad me-xicanos decidieron, contribu-yeron, expropiaron, pagaron, aprovecharon, explotaron, desarrollaron, mantuvieron, corrompieron, saquearon, desmantelaron y finalmente quebraron la industria petrolera del país.
Hoy tiene 29 y con trabajos los toros reciben un pujal o puyazo fugaz en forma de ojal.
En el subdesarrollo, el sentido común se vuelve ciencia y la corrupción idiosincrasia.
Fue una asamblea de sentimientos y reconocimientos de aficionados pensantes que evocaron la bonhomía del artista tijuanense, comparable sólo a su capacidad expresiva frente a las telas.
El vergonzoso fracaso –tener que importar gasolinas de Estados Unidos y China– de esta empresa nacional es reflejo de una colectividad cada día menos dispuesta a comprometerse con un destino común.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/17/opinion/a06o2esp
