La figura misma de empresa productiva estatal es hoy poco clara y se argumenta que los fondos asignados recientemente serán insuficientes para sanearla.
Abril no ha sido un mes calmo en México.
La situación financiera se ha degradado profundamente, la capacidad productiva ha menguado junto con los recursos para aumentar la inversión.
Ha sido más bien muy inquietante y en un entorno que durante muchos meses ha sido de alarma.
Pemex ha pasado rápidamente de ser durante muchas décadas la caja grande del gobierno a ser un agujero negro de las finanzas públicas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/18/opinion/023a1eco
