Prevenir el suicidio no es reenviar cadenas: es acompañar en colectivo

Prevenir el suicidio no es reenviar cadenas: es acompañar en colectivo
Desde hace ocho años, la psicóloga Naye Aquino abre círculos de conversación en Oaxaca. Su experiencia personal y profesional la llevó a poner en el centro la escucha, el duelo y las redes de cuidado.
La Línea de la Vida atiende las 24 horas en el 800 911 2000. Si hay peligro inmediato, llama al 911 o acude a los servicios de emergencia. Los círculos de conversación no sustituyen la atención profesional o de urgencia.
Desde hace ocho años, la psicóloga Naye Aquino realiza círculos colectivos en Oaxaca para hablar del suicidio, el duelo y las formas de acompañamiento. Su planteamiento parte de una experiencia personal: su padre murió por suicidio cuando tenía 59 años.
“Enviar cadenas de ayuda por redes” no basta, sostiene. Para ella, acompañar implica abrir espacios para hablar, escuchar, desahogarse y sentirse acompañado, sin reducir el sufrimiento a frases de aliento.
Madre de dos adolescentes, recuerda que tras la muerte de su padre atravesó una depresión y ansiedad profundas. Su formación profesional no evitó que necesitara pedir ayuda. La experiencia, dice, le mostró que muchas personas no saben cómo acompañar o no encuentran las palabras para hacerlo.
Los encuentros se realizan desde su consultorio y reúnen a personas a quienes acompaña, así como a personas cercanas. Ahí dialogan, comparten historias y buscan preguntas o respuestas en la experiencia de otras y otros.
Hablar del suicidio sin tabúes
Aquino considera que la conversación debe alejarse de explicaciones simples. El suicidio es un fenómeno multifactorial, afirma, y su prevención requiere atender los afectos, los duelos y las condiciones sociales en las que las personas viven.
En su lectura, la vida digna también se relaciona con el acceso al agua, la alimentación, el territorio y jornadas laborales que permitan a las personas construir vínculos y cuidarse en comunidad.
Escuchar y acompañar puede ser parte de una red de cuidado, pero ante una crisis o riesgo de suicidio es indispensable buscar atención profesional y de emergencia. La Línea de la Vida ofrece orientación telefónica gratuita las 24 horas.

Un problema de salud pública
En Oaxaca se registraron 247 muertes por suicidio durante 2024: 206 correspondieron a hombres y 41 a mujeres, de acuerdo con cifras preliminares de las Estadísticas de Defunciones Registradas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Las cifras muestran una mayor afectación en hombres, pero no explican por sí mismas las historias personales, familiares, comunitarias y sociales que atraviesan cada muerte. Por ello, especialistas y autoridades de salud recomiendan evitar estigmas, hablar del tema con cuidado y pedir apoyo oportuno.
“Necesitamos reconocer que somos seres humanos tratando de vivir en un sistema económico, político y social que no pone la vida digna al centro”, expresa Aquino.
Una conversación que busca sostener la vida
Después de una depresión que, relata, duró cerca de seis años, Aquino decidió abrir espacios para procesar el miedo y desestigmatizar el tema. La risa, explica, también puede formar parte del duelo y del alivio, sin negar el dolor.
Su propuesta no presenta una respuesta única: invita a volver a poner la vida, los vínculos y el cuidado colectivo en el centro de la conversación.

